Las coberturas que permiten a México protegerse de caídas inesperadas del precio del petróleo han favorecido a reducir el costo del endeudamiento del emisor soberano, aseguró el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Los acreedores del Tesoro mexicano pueden estar dispuestos a ofrecer condiciones crediticias más favorables al notar que mediante coberturas financieras, se ha transferido a una tercera parte una fracción del riesgo asociado con los precios del petróleo”, explican.

De acuerdo con el organismo, es “preferible recurrir a la estrategia mexicana de adquirir opciones de venta a un precio fijado de antemano, en lugar de autoasegurarse directamente”, ya que estos instrumentos complementan las estrategias de fondeo.

En el blog oficial del FMI, publicado por el investigador del organismo Fabián Valencia, se explica que “la cobertura (...) da tranquilidad al eliminar parte de la incertidumbre asociada con las fluctuaciones de los precios del petróleo”.

Para el caso mexicano, estiman que en ausencia de las coberturas petroleras, la prima de riesgo de México estaría 19 puntos arriba. El riesgo país de México medido a través del índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI+) de JPMorgan se situó el 23 de marzo del 2018 en 195 puntos base.

El investigador del Fondo comenta que para evaluar los beneficios del programa de coberturas que mantiene México desde hace 17 años, no basta con analizarlo a partir de su costo, cifrado en 0.1% del Producto Interno Bruto (PIB) por año. Ni por las ocasiones en que se ejercieron, esto en los años 2009, 2015 y 2016, cuando generaron al gobierno federal un ingreso de alrededor de 0.5; 0.6 y 0.3 puntos del PIB respectivamente, destaca.

La evaluación tiene que hacerse también en función de la compensación que ofrece, en caso de que se presente una caída repentina del precio del instrumento protegido, que para el caso mexicano es el petróleo.

LA EXPERIENCIA MEXICANA

En el blog, Valencia plantea que el caso mexicano sirve de origen para otros países para recurrir a opciones de venta a fin de cubrirse del riesgo de las fluctuaciones del precio de algún commodity.

“México utiliza opciones de venta asiáticas que se ejercen durante un año. Esta estrategia le permite al Tesoro mexicano asegurar un precio promedio mínimo durante la totalidad de un año fiscal. El programa de cobertura se ejecuta a través de docenas de transacciones con bancos extranjeros que actúan como contraparte”.

El efecto en los tomadores de títulos es comparable a un contrato de seguro, pues “garantiza al Tesoro mexicano que se compensará al menos una porción de la pérdida de ingresos, resultado de las caídas inesperadas de los precios del petróleo”.