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Cambios en la LIF 2018 insuficientes: expertos
De acuerdo con la LIF 2018, para el próximo año se prevé un mayor endeudamiento por 10,072 millones de pesos.

Los cambios realizados a la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) para el 2018 son insuficientes y, de no cumplirse con las variables proyectadas para el tipo de cambio y el precio del barril de petróleo, generarían más endeudamiento, coincidieron expertos.
La LIF 2018, aprobada la semana pasada por la Cámara de Diputados, contempla recursos adicionales por 43,291 millones de pesos. Este aumento se justifica por el incremento en el precio del dólar, que pasó de 18.10 a 18.45 pesos; el precio del barril del petróleo, de 46 a 48.5 dólares, y una estimación de mayor recaudación de los ingresos. En total, el gobierno federal obtendrá 5 billones 279,667 millones de pesos.
De acuerdo con Herbert Bettinger, experto fiscal, al modificar las variables de tipo de cambio y el precio del petróleo pareciera que el gobierno lo que busca es una autorización previa de endeudamiento.
“Las dos cosas (el tipo de cambio y el precio del barril) están totalmente fuera de nuestro control y en realidad ellos están buscando una autorización previa de endeudamiento, ya que si no se llega al precio estimado para el barril de petróleo lo que pasaría sería solicitar línea de crédito y si el dólar tampoco llega a lo estimado, pues le van a tener que echar mano a la deuda pública”, acotó.
Agregó que los cambios realizados al presupuesto fueron hechos al tanteo, como una respuesta rápida a los sismos que ocurrieron en septiembre.
“No hay nada científico, no hay nada que pueda decir en qué está basado esto. No está hecho a como estamos acostumbrados; es decir, de una manera correcta, dialogada, fundamentada y con números sólidos, sino con un ‘así puede ser’”.
En línea con lo anterior, Manuel Toledo, socio de Impuestos y Servicios Legales en Andersen Tax & Legal México, precisó que el gran problema es la deuda pública, ya que el techo que se está autorizando, como en otros años, lejos de disminuirla la ha venido incrementando.
“El tema es que se pide más préstamo para pagar un poco del costo financiero, por lo que se aumenta la deuda. No es suficiente el ajuste que se le hizo a la LIF 2018, ya que el gobierno deberá analizar una vez más la erogación de gastos superfluos para poder canalizar mejor el gasto corriente (...) lo que se pide es que haya una mejor administración de recursos, disminución al gasto corriente y un mayor gasto social, sobre todo ahora con el tema de los sismos”, explicó.
De acuerdo con la LIF 2018, para el próximo año se prevé un mayor endeudamiento por 10,072 millones de pesos de lo que originalmente se proyectó por el Ejecutivo en la iniciativa, para ubicarse en un total de 470,533 millones de pesos.
“Con el techo de deuda que están dando prácticamente es tener la puerta abierta para que, en caso de que no se logre cumplir con las variables, se tenga ese respaldo y la deuda siga creciendo”, aseveró Manuel Toledo.
Agregó que la estimación de crecimiento para el próximo año, de 2.5%, se ve difícil de cumplir dadas las variables de tipo de cambio y precio de petróleo, así como la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que se extenderá hasta el primer trimestre del próximo año.
“El tipo de cambio no parece dar ese efecto de crecimiento y la variable del petróleo parece alcanzable; sin embargo, todo puede suceder en contra porque no tenemos seguro ni siquiera con el comercio que tenemos con Estados Unidos”, refirió.
menos ingresos
Por otro lado, tras la actualización de la tarifa del Impuesto sobre la Renta (ISR), la cual se ajustará con base en la inflación y con la cual los contribuyentes podrían pagar menos impuestos, Herbert Bettinger aseveró que esto no debe verse como algo benéfico.
“Es peor la inflación que pagar impuestos, o sea, si lo vemos de forma enérgica, el gobierno falló en su economía porque ahora tenemos más inflación (...) no lo veamos como un beneficio, sino al contrario, como un fracaso del gobierno”, expresó.
Respecto a este tema, Manuel Toledo indicó que la actualización llevaría a que haya una recaudación menor.
“Todos los contribuyentes que están aplicando esa tarifa de una u otra manera tendrían una disminución en el pago del ISR porque la actualización lleva a que haya una disminución un poco mayor al monto que perciben porque ésta se actualiza por la inflación, pero no se actualizan los sueldos”, explicó.