El gobernador del Banco de Japón (BoJ, por su sigla en inglés), Haruhiko Kuroda, advirtió sobre los potenciales daños que las más recientes medidas proteccionistas podrían infligir en la economía nipona dependiente de las exportaciones, luego de que Washington y Tokio anunciaron que negociarán un tratado comercial bilateral.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, acordaron el miércoles iniciar conversaciones sobre un tratado comercial, en un compromiso que por ahora protege a las automotrices niponas de aranceles adicionales de Washington, un escenario visto como una amenaza grave a la economía asiática.

El gobernador del banco central dijo que la economía de Japón continúa beneficiándose de una expansión moderada e indicó una recuperación del crecimiento durante el segundo trimestre frente a la contracción vista en el periodo enero-marzo.

“Necesitamos estar atentos al impacto potencial de las recientes medidas proteccionistas, aunque la economía posiblemente presentará una expansión moderada”, expresó Kuroda en un discurso en una reunión anual de la industria de valores de Japón.

Kuroda también dijo que el Banco de Japón no había cesado en su ambición de lograr una inflación de 2% lo más pronto posible, por lo que el organismo seguirá aplicando una política monetaria expansiva.

El martes, gobernador Kuroda dijo que el organismo monetario entró en una fase en la que debe considerar no sólo los méritos sino también las desventajas de su masivo programa de estímulo, de una “forma equilibrada”.

Agregó que el nuevo compromiso del BoJ para mantener las tasas de interés muy bajas por un “periodo extendido” no significa que las tasas cercanas a 0% se mantendrán de forma permanente, recordando a los mercados que el banco central podría elevar las tasas si repunta la inflación.

Si bien sus comentarios no sugieren un cambio de política inmediata, dejan las puertas abiertas a una modificación y ponen de relieve una creciente sensación en el BoJ de que no puede sostener su estímulo enorme y radical sin enfocarse en las desventajas de la política.

En las minutas del encuentro de julio del BoJ algunos funcionarios advirtieron que el banco central debe considerar más seriamente los potenciales peligros de la política ultraexpansiva, como el daño al sistema bancario.