Ahora fue Banorte, la entidad financiera que movió a la baja su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México para 2019 a 0.8% desde el 1.5% previo, ello, derivado de que la actividad económica se está desacelerando más de lo anticipado.

En un análisis realizado por el área de estudios económicos, encabezada por Gabriel Casillas, se señala que la economía mexicana enfrenta hoy desafíos adicionales incluyendo: suspensión de obras de construcción en la Ciudad de México; así como una menor inversión a la anticipada.

“En nuestra opinión, la economía mexicana enfrenta dos desafíos adicionales en particular: suspensión de obras en la Ciudad de México; y la lenta reactivación de proyectos de inversión del sector privado, implantados por la falta de generación de confianza, con efectos adicionales en la demanda agregada y el consumo”, precisa.

Agrega: “estimamos que estos dos factores restarán 70 puntos base adicionales del PIB del 2019, resultando en nuestro nuevo pronóstico de 0.8 por ciento”.

 

El análisis de Banorte precisa que las decisiones del nuevo gobierno han impactado la confianza del sector privado para invertir. Entre estas, destaca, la cancelación de las subastas para las asociaciones estratégicas de Pemex con el sector privado (farmouts); el arbitraje de los contratos de Comisión Federal de Electricidad (CFE) con varias empresas privadas respecto a varios ductos de gas natural; y la reciente renuncia, y la forma en que se dio, del ex secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, entre otras.

Ello, a pesar de que tanto empresarios, inversionistas y analistas nacionales y extranjeros, ven como muy positiva la designación de Arturo Herrera en el cargo.

Gobierno preservará estabilidad

El área de análisis económico de Banorte resalta que a pesar de estas revisiones, se anticipa que el gobierno federal cumplirá su compromiso de preservar la estabilidad macroeconómica, incluyendo la meta de finanzas públicas sanas.

“Hacia adelante, anticipamos que la ejecución del gasto e inversión pública se normalicen y que la instrumentación de programas sociales, apoyen la actividad económica”, enfatiza.

Para el 2020, Banorte también bajó su expectativa de crecimiento, de 2.1% a 1.4 por ciento.