El banco central de China inyectó el viernes 12 de mayo nuevos fondos a través de una facilidad de préstamos a mediano plazo, pero mantuvo un control estricto de la financiación a corto plazo en lo que pareció un esfuerzo adicional para reducir la inversión especulativa y mantener a la economía financiada.

El banco central dijo que se abstuvo de participar en las operaciones diarias de mercado abierto el viernes, lo que marca el quinto día en dos semanas en que declina inyectar fondos al sistema a través de su ruta habitual.

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Pero ofreció la suma generosa de 459,000 millones de yuanes (66,520 millones de dólares) al sistema financiero a través de la facilidad de préstamos a mediano plazo (MLF, por su sigla en inglés), lo que más que compensó algunos créditos de ese mecanismo que expiraron la semana pasada y algunos que vencerían la próxima semana.

"Están más dispuestos a proporcionar facilidades de plazo ligeramente más largo porque piensan que estarían llevando fondos a zonas económicas más productivas", dijo Frances Cheung, jefa de Estrategia de Tasas para Asia excluyendo a Japón de Societe Generale en Hong Kong.

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"Ellos no quieren enviar una señal de flexibilización generalizada, pero no quieren presionar tanto al mercado. Así que se trata de la creación de una condición neutral a una ligeramente restringida en el mercado", explicó Cheung.

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