Además de Nuevo León, estados del Bajío como Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes son de los más atractivos para los hombres de negocios que operan en el país.

De acuerdo con el estudio Perspectivas de la Alta Dirección en México 2012, realizado por KPMG, 48% de los 400 ejecutivos entrevistados planea extender sus actividades en otra entidad de la República Mexicana en los próximos tres años. La mayoría mantiene su interés en mercados denominados como maduros.

A pesar de los problemas de inseguridad que lo afectan, Nuevo León es el más seductor para los empresarios. De cada 100 encuestados, 22 apostarán por tener presencia en la sultana del norte, cuando hace un año sólo 16% mostró interés por la región.

Destaca también Guanajuato, que subió en las preferencias de 14 a 20% del 2011 al 2012; Estado de México, al pasar de 14 a 18%; Jalisco, que se mantuvo en 17%; Querétaro, al subir de 11 a 16%, y Aguascalientes, con un incremento de 5 a 10 por ciento.

En contraste, Veracruz perdió atractivo ante los ojos de los inversionistas. Sólo 13 de cada 100 planea expandir sus operaciones en los próximos años en el destino, cuando hace 12 meses 18% mostró interés.

El reto que enfrentan en este año los empresarios y los inversionistas en México es complejo y multifacético porque, además de las variables económicas y de mercado, deben anticipar las posibles consecuencias, en favor y en contra, del proceso electoral mexicano, las elecciones en EU y las consecuencias de la crisis del euro , advirtió la consultoría.

EL EXTRANJERO, OTRA OPCIÓN

En cuanto a llevar nuevas inversiones al extranjero, 38% asegura que lo hará en el próximo trienio. Estados Unidos, Brasil, Colombia, Costa Rica, Perú, Chile, China y Argentina son de las economías más atractivas para los ejecutivos.

A pesar de que 73% de las compañías sostiene que su rentabilidad se mantuvo o se incrementó en los últimos tres años, 27 de cada 100 la vieron caer, por lo cual optarán por tomar medidas adicionales para enfrentar los retos económicos, éstas son: reducir costos, fortalecer las estrategias de control interno, reestructuras financieras y operativas, recorte de personal y desinversiones, entre otras.

Sin embargo, los empresarios están claros que las dificultades económicas siguen latentes. De cada 100 entrevistados, 57% asegura que México no sale aún de la crisis financiera del 2008 y el 2009.

A la pregunta de cuánto tiempo le tomará al país recuperarse de la turbulencia financiera de ese periodo, 43% respondió que dos años, 42% un año, 37% tres años y sólo 2% menos de 12 meses.

Para algunos el panorama es de incertidumbre, incluso de confusión, ya que 40% de los empresarios prevé una nueva recesión. Sin embargo, están optimistas del crecimiento esperado para este año. Siete de cada 10 estima que la economía crecerá a un dígito en el 2012 (de entre 1 y 9%), 18% en dos dígitos (más de 10%), 10 de cada 100 no prevén expansión y sólo 1% anticipa una contracción.

fernando.franco@eleconomista.mx