El apoyo verbal que otorgó el gobierno federal a Petróleos Mexicanos (Pemex), la semana pasada, ya estaba descontado por la agencia Moody’s y no salvará a la petrolera de un segundo recorte de calificación en menos de cuatro meses.

Es alta la probabilidad de una rebaja adicional antes de marzo. La empresa tiene problemas de liquidez porque no ha generado utilidad alguna, resultado de la caída del precio del petróleo y el declive de la producción y la limitada protección de caja que realizaron, admite la analista de la calificadora Nymia Almeida.

La calificación de la petrolera en Moody’s es grado de inversión Baa1 , donde fue colocada en noviembre pasado. Según la escala de la agencia, entre la calificación actual de Pemex y la nota especulativa hay sólo un nivel.

Cada barril que vende la petrolera hoy ingresa 70% menos recursos que el año pasado. A pesar de que la venta se realiza en dólares, el flujo de recursos no alcanza la dinámica que traen sus obligaciones como son pago de salarios, desembolso a proveedores, liquidación de vencimientos de deuda e inversiones, explica la analista.

Para la agencia, la colocación de 5,000 millones de dólares que realizó Pemex la semana pasada evidencia la importancia del apoyo verbal que le otorgó un día antes, el 27 de enero, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Pero la deuda emitida es apenas una tercera parte de las obligaciones y vencimientos que tiene la paraestatal sólo para este año.

Activos devaluados

Entrevistada por El Economista, Almeida descarta que los activos que ha acumulado Pemex en los últimos 80 años puedan convertirse en una palanca para apuntalar su situación financiera.

Hay una cantidad brutal de empresas petroleras vendiendo cosas en todo el mundo. Los precios están muy deprimidos. Es difícil vender porque hay muchos más vendedores que compradores. Estamos hablando de que hay una probabilidad baja de que reciban montos importantes por los activos que logren vender, y sobre todo, que consigan la venta y el ingreso de forma rápida , puntualizó.

Es la empresa... No el precio

Emilio Lozoya, director de Pemex, explicó a El Economista que continuarán buscando reducir los costos y desincorporando activos no estratégicos. El objetivo es generar recursos para dedicarlos a actividades que sean muy rentables y que correspondan a nuestra visión de largo plazo. Todo esto, sin incrementar significativamente los niveles de deuda , explicó.

La advertencia que informó Moody’s de que recortaría la nota a 120 empresas petroleras y de gas, incluido Pemex, sí tiene que ver con la caída del precio del petróleo.

Pero en el caso de la petrolera mexicana, viene desde atrás la observación con lupa que ya estábamos haciendo. Desde noviembre advertimos que veíamos riesgo para la empresa, pues no lograría ajustarse a una nueva caída a 45 dólares por barril en los precios internacionales del petróleo. Ya ni hablamos del nivel donde está la mezcla mexicana , observa.

Pasivo laboral sin efecto

Para la analista de Moody’s, la decisión sobre el destino del pasivo laboral es decir, las pensiones de Pemex es de muy largo plazo.

Por ahora hablamos de problemas de liquidez y, aunque desapareciera por completo la deuda de los pasivos laborales, aún tendríamos que ver cómo van a pagar sus obligaciones con proveedores.

No digo que no sea un tema importante. Pero ahora estamos hablando de pagar las cuentas de los 12 meses y luego veremos cómo pagaremos los pasivos de muchos años adelante. Tenemos que ver que haya utilidad, porque eso les permitirá pagar , dijo.