La presente administración envía una señal a los inversionistas de su compromiso con la disciplina fiscal y da una visión más realista del desempeño de la economía, con los ajustes realizados al marco macroeconómico en los llamados “Pre-Criterios”, destacaron ejecutivos de finanzas.

El presidente nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Fernando López Macari, dijo que “se apegan más a la realidad” los ajustes a la baja que hizo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a sus pronósticos de crecimiento de la economía mexicana para este año y 2020

De acuerdo con el documento enviado el pasado lunes por la SHCP a la Cámara de Diputados, el estimado de crecimiento para 2019 se redujo cuatro décimas de punto, de un rango de 1.5 a 2.5 por ciento a entre 1.1 y 2.1 por ciento, mientras que el de 2020 bajó de una expectativa preliminar entre 2.1 y 3.1 por ciento, a entre 1.4 y 2.4 por ciento, es decir, siete décimas de punto.

“Creemos que estos criterios se apegan más a la realidad y con base en ellos el gobierno y los actores económicos del país necesitan tomar decisiones y ajustes, previendo estos efectos”, argumentó López Macari en entrevista con Notimex.

Señaló que los “Pre-Criterios” son más realistas que las previsiones planteadas por la Secretaría de Hacienda anteriormente, incluso el rango de crecimiento entre 1.1 y 2.1 por ciento para este año se acerca más a la previsión del IMEF, de 1.5 por ciento.

No obstante, precisó, este recorte en la expectativa económica también tiene un impacto en los ingresos presupuestales, por lo cual el IMEF espera que se hagan los ajustes pertinentes al gasto.

Lo anterior, para mantener la disciplina fiscal prometida por el Ejecutivo relacionada con lograr este año un superávit primario de 1.0 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y de no incrementar la deuda del gobierno mexicano.

Así, el dirigente de los ejecutivos de finanzas resaltó el compromiso de la Secretaría de Hacienda, incluido en los Pre-Criterios, de cumplir con las metas fiscales aprobadas por el Congreso de la Unión para este año.

“Eso es muy importante y manda una señal a los inversionistas adecuada de que el gobierno mantendrá una disciplina fiscal y financiera, y no endeudará al país o sobre comprometerá con impuestos adicionales la actividad económica”.

Es necesario fortalecer las relaciones entre los inversionistas, la iniciativa privada y el gobierno para activar los planes de negocio y de inversión, con los cuales se podrá sacar adelante a la economía del país.

Comentó además que con base en información estadística e histórica, el primer año de gobierno es de menor crecimiento que el año anterior, por lo cual si la economía creció 2.0 por ciento en 2018, se espera que la tasa para este año sea menor a eso, lo cual se ve reflejado en los llamados “Pre-Criterios”.

Este bajo desempeño de la actividad económica no es del todo imputable al gobierno mexicano, aclaró, ya que actualmente la economía global muestra indicios de desaceleración, en particular Estados Unidos, que es el principal socio comercial de México, lo que conlleva a que también la perspectiva económica del país se vea ajustada.

“Debemos entender que en la medida que la economía global se desacelere, la economía mexicana también se va a desacelerar. A esto tenemos que sumarle el efecto del primero año, asociado con la curva de aprendizaje del nuevo gobierno”.

El presidente del IMEF consideró que para que este gobierno cumpla su compromiso de crecer en promedio 4.0 por ciento durante el sexenio, es necesario que en los próximos cinco años la economía mexicana avance por arriba de esa tasa.

“Más allá de si es lograble o no, hay que reflexionar sobre lo que necesita hacer el gobierno mexicano y cuáles son las acciones que se pueden tomar para contrarrestar este efecto de manera inmediata”.

Por ello, afirmó López Macari, lo primero que hay que hacer es crear condiciones de certidumbre y confianza para los inversionistas, porque son estos los que tienen el mayor poder de activar la economía de México.

Si bien el gobierno federal está haciendo esfuerzos para lograrlo, impulsando diversos programas sociales y de infraestructura, esto es insuficiente para lograr que la economía crezca a tasas más altas. “Se requiere de la colaboración de la iniciativa privada y de la generación de inversiones de la iniciativa privada que pueda darle un sentido exponencial al crecimiento económico”.

También es importante fortalecer las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex) y lograr que tenga un plan de negocios que convenza a los inversionistas y a los tenedores de la deuda de la empresa petrolera, así como mantener una disciplina fiscal en el gobierno, es decir, “no gastar más de lo que se ingrese", añadió.