José Antonio González Anaya, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social ?(IMSS), dijo que el número de afiliados a la institución crece al doble de la economía, fenómeno inédito que, a pesar de la dificultad financiera por la que atraviesa ésta última obliga a adoptar una estrategia ambiciosa de infraestructura.

Al comparecer en la Comisión de Seguridad Social del Senado, presidida por el perredista Fernando Mayans, González Anaya reiteró que el número de asegurados del IMSS superó los 18 millones de trabajadores, cuando en el 2000 había cerca de 11 millones. Ante este panorama de crecimiento se construirá una unidad médica familiar en cada estado de la República y 12 hospitales de segundo nivel, a fin de aumentar la capacidad operativa.

Destacó que el IMSS tenía un déficit de cerca de 25,000 millones de pesos al inicio de la administración peñista, pero este año el déficit se bajará en 60%, pues se prevé que al cierre de diciembre llegue a 10,000 millones de pesos.

En el 2012, recordó, se utilizaron 25,000 de los 60,000 millones de pesos de reservas del seguro deficitario de enfermedades y maternidad, pero esta merma se logró contener.

Este reordenamiento financiero ha permitido que la viabilidad financiera de la institución esté a salvo durante esta administración (es decir, hasta el año) , explicó, aunque advirtió que las finanzas aún pasan por un problema complejo, sobre todo por las pensiones.

Agregó que el seguro social atiende bajo su régimen ordinario a 59 millones de mexicanos, más los 12 millones del IMSS Prospera y la población asegurada a través del seguro popular suma poco más de 50 millones.

Indicó que en la institución trabajan 430,000 personas y en un día normal se dan medio millón de consultas médicas, se atienden 1,200 partos y 4,000 operaciones, además de 60,000 urgencias y llegan 200,000 niños a las guarderías.

Enfatizó por otro lado que, al igual que lo hizo el ISSSTE, el ?IMSS terminará con el trámite de supervivencia, mejor conocido como el de revista.

Lo que estamos haciendo es que todas las personas (pensionadas) van a ir por última vez a hacer su trámite. A la hora que hagan este último trámite se les va a pedir que tengamos un teléfono de contacto, un correo electrónico, su dirección bien hecha, su número de seguridad social, su CURP, etcétera , explicó.

Esta medida beneficiará a 3 millones y medio de mexicanos pensionados a raíz del proceso que culminará en los próximos cuatro meses.

Destacó además que los vales de medicina han reducido hasta en 90% las quejas de desabasto de medicamentos en la ciudad de México y garantizó que la institución no se privatizará.

El director general del seguro social recibió muestras de apoyo de algunos senadores, sobre todo del PRI, mientras que otros, como ?Layda Sansores, del PT, le reclamaron que en algunos casos la sustitución de medicamentos no da resultados y desde hace 15 años no se ha aumentado la plantilla laboral en las clínicas.

El panista Ernesto Cordero expuso que con los 17,000 millones de pesos que se busca reasignar en la Cámara de Diputados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2016 se podrían construir clínicas para la atención del primer nivel, remodelación o ampliación de área de urgencias, o infraestructura hospitalaria.

A su salida del salón legislativo, un par de personas le pidió a González Anaya que los atendiera y afirmaron que hay varios casos de corrupción en el IMSS que se pretenden tapar; no obstante, el funcionario salió por otra puerta.

Legisladores afirmaron que no atendió a los que reclamaban porque uno de ellos era sindicalizado, pero removido por prácticas precisamente de corrupción.

tania.rosas@eleconomista.mx