La actividad económica en México registró una mejora en junio, tras cuatro meses consecutivos de caídas derivadas de las medidas implementadas para mitigar el contagio de Covid-19.

Si bien los datos del Producto Interno Bruto (PIB) trimestral arrojaron una tasa negativa en el segundo trimestre del año, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) registró en junio un crecimiento mensual de 8.9%, con cifras desestacionalizadas, de acuerdo con los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Este es el primer mes de la era Covid-19 en donde se muestra un crecimiento, después de que en abril la economía registrara una contracción histórica de 17.5% mensual. Además, resultó el mayor crecimiento del que se tiene registro en la historia del IGAE, el cual se registra desde 1993.

El repunte en la actividad económica, explicaron analistas, se debió a la reapertura de actividades que se consideraron como no esenciales en junio, por lo que esperan que en los siguientes meses también se presenten tasas positivas.

“El dato nos dice que, seguramente, ya tocamos fondo en la recesión y ya empezó la recuperación económica; sin embargo, el rebote si bien es histórico, no se nivela a las tasas de contracción que se presentaron en meses pasados. También, nos muestra que si bien ya hay una reactivación, la crisis aún no acaba. Y, por otro lado, nos muestra que los sectores económicos no se están recuperando de manera uniforme, algo que sucede en todas las crisis, pero que pone en evidencia la necesidad de una política fiscal contracíclica”, indicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

Por su parte, James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CI Banco, refirió que aún existen riesgos para la economía, como un nuevo confinamiento ante un rebrote -sobre todo ante la temporada de influenza-, que en Estados Unidos la recuperación económica se estanque y la situación de varias empresas.

“Muchas empresas lograron sortear a duras penas la crisis, con la expectativa de que la actividad económica se reabriera completamente en estos meses; sin embargo, eso no es pasado y pueden quebrar, lo cual mermaría el empleo, el salario y, por lo tanto, el gasto del consumidor”.

En su comparación anual, el IGAE mostró una contracción de 14.5%, moderando la caída histórica de 21.6% que se registró en mayo.

Recuperación de servicios y la industria

Al interior del reporte del Inegi se observó que tanto el sector industrial como el de servicios mostraron una recuperación, lo cual se explicó con la reapertura de actividades, mientras que el sector primario -agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza- mostró un decrecimiento de 4.5 por ciento.

En cambio, las actividades que se refieren al sector industrial mostraron un crecimiento récord de 17.9% mensual. Dentro de estas actividades, la mayor mejora se dio en las industrias manufactureras, las cuales crecieron 26.7%, mientras que la construcción mostró una tasa mensual de 17.5 por ciento.

Asimismo, en el primer mes de la Nueva Normalidad, el sector terciario también registró una mejora, tras ser uno de los más afectados. Las actividades relacionadas con los servicios crecieron 6.2% mensual, tras ocho meses consecutivos de contracciones.

Los servicios que más se beneficiaron fueron los del rubro del comercio, en donde el comercio al por mayor creció 26.4% y al por menor a una tasa de 18.8 por ciento.

Sin embargo, los servicios financieros y de seguros; inmobiliarios y de alquiler de bienes se contrajeron 0.5% mientras que las actividades gubernamentales y legislativas 0.1 por ciento.

ana.martinez@eleconomista.mx