La certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, por sus siglas en inglés) se ha posicionado, a lo largo de sus más de tres décadas en funcionamiento, como el sistema de certificación sostenible más utilizado en el mundo por su impacto en la creación de edificios sustentables.

Actualmente, dicha certificación está presente 80,000 proyectos de 162 países, incluyendo más de 32,500 proyectos comerciales certificados.

Para la empresa de diseño mobiliario Herman Miller, esta certificación se ha adoptado como una herramienta para la planificación y toma de decisiones para la construcción de un mejor edificio, respecto a una construcción regular.

Según la firma, los beneficios de este sistema de certificación son:

  •  Espacios con mejores condiciones para la salud y productividad.
  • Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Acceso a incentivos fiscales.
  • Disminución en los costos de operación y residuos.
  • Incremento del valor de sus activos.
  • Ahorro energético y de recursos.

Requisitos 

Ante la importancia de la certificación LEED, Herman Miller indicó que para que un edificio obtenga dicho reconocimiento, se requieren cumplir con ciertos requisitos, los cuales tienen que sumar un total de 110 créditos en distintas áreas.

De acuerdo con Herman Miller, las áreas que debe de cubrir el espacio son las siguientes:

  • Ubicación y transporte. Presta atención en incentivar el transporte alternativo (bicicletas, autos híbridos, transporte público) enfocado a la disminución del uso del auto común.
  • Sitios sustentables. Los créditos de esta categoría se refieren a los agentes que impactan dentro del entorno exterior, como evitar la sedimentación y erosión, restauración del hábitat, tratamiento de agua de lluvia, entre otras estrategias.
  • Eficiencia del agua. Los créditos de esta familia se basan en el aprovechamiento óptimo del agua, su tratamiento, captación, reutilización, ahorro y su desecho correcto.
  • Energía y atmósfera. Esta categoría es la que toma más créditos dentro de la escala LEED. Procura una utilización óptima de la energía, la fuente de la misma y cómo la eficiencia energética impacta en la comunidad.
  • Materiales y recursos. Esta área de créditos toma en cuenta el origen de los materiales en la construcción, dando prioridad a materiales reutilizados. Además, evalúa la manera en que los residuos propios de la construcción son manejados.
  • Calidad de ambiente interior. Dicha categoría está enfocada en el bienestar de los ocupantes del inmueble a través de estrategias que influyan en su salud y bienestar, así como acciones que procuren una renovación del aire interior a través de una adecuada ventilación, libre de químicos o humo de tabaco; el aseguramiento de un ambiente interior con una temperatura confortable, entre otros aspectos considerables en los edificios LEED.
  • Innovación. Esta familia de créditos se basa en el compromiso constante de mejora de las estrategias implementadas.
  • Prioridad regional. Tiene la finalidad de eliminar que la huella de carbono aumente debido al transporte de materiales que se fabrican a distancias largas y promover el desarrollo sustentable de las estrategias empleadas. 

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