Una serie de 120 videos aproximadamente, que tienen una duración de 2 a 3 minutos son parte de la carpeta de análisis estadístico que la Selección Mexicana de Beisbol utilizó para preparar el viaje a Japón, donde se dio el batazo y pitcheo del debut en unos Juegos Olímpicos.

Pero eso no es todo, la sabermetría acompaña a la novena mexicana para conocer su potencial, analizar a los rivales y apoyar con data al cuerpo técnico al momento de tomar decisiones.

La verdad estadística señala que México tiene con sus 24 peloteros un equipo balanceado y con capacidad para competir, sin embargo, el tiempo ha sido el principal reto para la adaptación entre los jugadores y con el trabajo del manager Benjamín Gil, quien antes del primer encuentro ante República Dominicana tuvo menos de dos meses para tomar el control del proyecto olímpico. Otra particularidad con esta Selección es la ejecución de un plan ante un formato de competencia con seis países divididos en dos grupos y una serie de juegos programados en un breve periodo de 11 días.

“Se ha trabajado sobre la marcha, pese a que no hay reuniones presenciales sí se ha podido trabajar con el cuerpo técnico, sabemos qué necesitan y qué se puede conseguir, eso ha permitido salir adelante y crear una sinergia. Inmediatamente que Benjamín Gil fue proclamado manager (11 de junio) es el tiempo que hemos tenido para prepararnos y con más intensidad las últimas tres semanas antes del primer juego en Tokio”, explica a El Economista, Tadeo Varela, quien junto a Octavio Hernández, llevan el análisis estadístico del equipo nacional.

El manager tricolor habla todos los días con Tadeo y Octavio, que hacen respectivamente, su trabajo de sabermetría con Mariachis y Diablos Rojos del México de la Liga Mexicana de Beisbol, circuito al que pertenecen 22 peloteros seleccionados. La comunicación con el lenguaje de la sabermetría lo han practicado anteriormente, Benjamín Gil dirige al equipo tapatío debutante en la LMB este 2021 y tiene una experiencia como entrenador de siete años en los que ha levantado cuatro títulos con los Tomateros de la Liga Mexicana del Pacífico.

"Ellos nos dan los números para que los pueda estudiar el cuerpo técnico. Ambos están ayudando con los videos y sabermetría, cada día nos pasan la información lo antes posible para darnos tiempo de estudiarla. Es importante, nos ayudan a estar mejor preparados para tomar decisiones, esperemos correctas. Me baso muchísimo en los videos, porque te deja ver más allá de las estadísticas, que a veces no cuentan toda la historia. Por decir, un jugador puede batear de cuatro-cero, pero si los cuatro batazos fueron muy bien conectados es un jugador que está bateando bien, nada más que no han caído los hits. Los números a lo mejor indican que no está bateando bien, cuando a lo mejor es un jugador que no está caliente, pero sí está haciendo su trabajo bien", menciona a este diario el entrenador de la Selección.

De acuerdo a lo que cuenta Tadeo Varela, la comunicación del análisis estadístico con el equipo se ha llevado de la siguiente manera: primero, hicieron una reunión exploratoria con el entrenador y el cuerpo técnico para hablar sobre las prioridades y el uso de videos como parte fundamental: “además de las estadísticas nos hemos ocupado en conseguir videos de los lanzamientos de Corea o de Japón, para tener preaviso de cuál es más o menos la estrategia que van a utilizar contra nosotros. Los enviamos por todos los medios que sean necesarios, principalmente por whats app y a veces por correo”.

Después, al terminar un juego se recopilan videos de los turnos al bat y de los lanzadores para armar un análisis más robusto, que pueda apoyar al equipo si se enfrentara al sistema de desempate o para evitar las malas experiencias, por ejemplo, con lo ocurrido en la eliminación del Clásico Mundial del 2017 “cuando México usó la fórmula del balance competitivo que no le favorecía para avanzar. Para evitar esos detalles estamos armando el momento a momento, por si se necesitan carreras en el último juego, el manager lo sepa para cambiar la estrategia de juego”.

La recolección de la información tiene incluso sus propios retos, pues no todas las ligas de los seis países participantes en la justa olímpica tienen estadísticas abiertas a consulta, como se puede conseguir de Estados Unidos o Dominicana. Conocer los datos permite tener una idea más profunda de cuál es el repertorio y qué utiliza cada lanzador en cada situación de juego.

“Por ejemplo, sabemos que en Japón recopilan pitcheos, los tiempos de lanzamiento, velocidad, etc, pero esa data es privada, no es pública como la de Grandes Ligas, donde se puede saber qué tipo de lanzamiento es el más probable en cada conteo para cada lanzador. De la página de Corea también se pueden conseguir tipo de lanzamientos, velocidades, pero tampoco por conteo. De Israel, donde la mayoría de los jugadores son de ligas independientes o de ligas menores o jugadores retirados, no hay información de repertorios”.

Benjamín Gil explica a este medio cuáles son las cualidades de la Selección que lidera, la cual se conformó considerando el momento deportivo de los peloteros y por su experiencia internacional. Algunos de ellos conocen el béisbol de Asia como Teddy Stankiewicz (Taiwán), César Vargas, Efrén Navarro y Ramiro Peña (Japón), y Manny Bañuelos (China). Y también la integran peloteros que han jugado en la gran carpa como Adrián González, Joey Meneses y Óliver Pérez.

"Nos pueden ayudar, entienden el béisbol que se juega allá y hasta cierto punto se convierten en asesores para tener una mejor preparación y saber cómo atacar a esos equipos. Tenemos un equipo muy balanceado, con buena velocidad, poder, el pitcheo está muy balanceado, tenemos casi la misma cantidad de zurdos que derechos y bateadores de poder, que no es algo que acostumbremos como país, siempre ha sido nuestro pitcheo, el bateo oportuno. La gran diferencia es que van a ver este equipo con algo de poder y muy agresivo en las bases".

Tadeo Varela señala que en el dogout de la Selección se escuchan a los bateadores discutiendo qué se lanzó, cuál es el principal pitcheo, a pesar de que tienen las estadísticas y destaca el conocimiento analítico de Adrián Gonzalez: “sabe reconocer el spin de la pelota y cuál es el lanzamiento que viene a continuación y eso se lo transmite a los demás bateadores”

Benjamín Gil ha comentado que las estadísticas no son la verdad absoluta, pues son tan importantes como analizar el momento de los jugadores. Sin embargo destaca que la sabermetría se instala cada vez más en la cultura del béisbol en México.

"El análisis de video, les da la oportunidad de ver los lanzamientos (...) si nos enfrentamos a un pitcher en más de una ocasión por lo menos tenemos la oportunidad de ver cómo responder”.

¿Qué tanto la verdad estadística debe imperar en las decisiones de una Selección Mexicana de Béisbol?

"Las estadísticas son muy importantes para elegir a algunos de los jugadores, para saber si están en un buen momento. Hay jugadores de mucha capacidad que quedaron fuera de la lista porque no estaban pasando por buen momento, es un torneo muy corto, todos los juegos son sumamente importantes. Se consideró la experiencia para que no les ganara el momento de presión o el evento".

¿Qué aspectos del béisbol no puede medir la sabermetría?

"Los instintos que vemos, los números son blancos y negros y no hay el área gris y es donde tienes que usar tu experiencia, conocimiento, para saber cuándo le das la importancia a los números y cuándo evitarlos (...) Hay que poner atención y ver cómo viene tu jugador para dejarlo tirar un poquito más o cortarle su salida"

¿Cómo ejerce su liderazgo como manager del equipo?

"Cuando hay un error o algo que está mal hay que corregirlo lo más pronto posible, sin ofender al jugador ni menospreciar su esfuerzo o trabajo, es hablar y hacerles entender qué queremos corregir, nunca faltarle el respeto al jugador. Estoy seguro que todos están tratando de hacer su trabajo bien, sea por sí mismos, su familia o porque estamos en un negocio de competencia y todos quieren ser el mejor. Sí, soy muy exigente y se los dejo saber por delante y cuando alguien esté mal se lo haré ver no solo a él sino a todo el equipo y no es para exhibirlo pero si podemos hablarlo en conjunto, pues a lo mejor lo que pueda expresar de una situación le puede ayudar a otro compañero. En vez de hablar en privado solo con ese jugador y luego comete el mismo error otro jugador, prefiero que sea un aprendizaje para el resto del equipo".

marisol.rojas@eleconomista.mx