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Tenistas ucranianos y rusos plantan la bandera de la paz
Elina Svitolina, jugadora mejor sembrada en el Abierto de Monterrey, y otras tenistas ucranianas en el mundo exigen a la WTA acciones para no enfrentar a Rusia.

La tenista ucraniana, Elina Svitolina, exigió el lunes, previo a su participación en el Abierto de Monterrey, que las organizaciones rectoras del tenis profesional, WTA, ATP e ITF, siguieran las recomendaciones del Comité Olímpico Internacional (COI) de que los tenistas rusos y bielorrusos jueguen bajo bandera neutral “sin mostrar ningún símbolo, color, bandera o himno nacional”, dijo en un comunicado en redes sociales. Svitolina, primera sembrada del torneo, debe enfrentarse en primera ronda a la rusa Anastasiya Potapova.
“En consecuencia, quiero anunciar que no jugaré mañana en Monterrey, ni ningún otro partido contra tenistas rusos o bielorrusos hasta que nuestras organizaciones tomen esta necesaria decisión”, argumentó la tenista ucraniana número 15 del mundo, quien en una entrevista previa con Eurosport mencionó que el dinero que recolecte en sus próximos torneos en México y en la gira en Estados Unidos los iba a destinar al ejército ucraniano y a fines humanitarios.
El COI aconsejó el lunes, como medida excepcional por la invasión de Rusia a Ucrania, que los atletas y funcionarios de Rusia y Bielorrusia debían ser excluidos de todos los eventos deportivos internacionales y en los casos en los que estos no pudieran ser retirados, competir bajo una bandera neutral. Si esto no fuera posible por razones organizativas o legales, la decisión corresponderá al organizador del evento para que encuentre su propia manera de abordar el problema.
Horas después de la publicación de Svitolina, el área de prensa del Abierto de Monterrey informó a este diario que la participación de la ucraniana no estaba descartada.
La WTA tiene a cinco jugadoras ucranianas dentro de las mejores 100 de sus rankings de singles y de dobles, siendo Svitolina la que encabeza ese listado; a su vez, el mejor posicionado en el ranking de la ATP es Denys Molchanov, dentro del top 100 de dobles.
Marta Kostyuk, una de las tenistas más relevantes de la nación, pidió, ante el silencio de la WTA, que la organización “condene de forma inmediata al gobierno ruso”, además de retirar todos los torneos de este país, lo mismo que la ITF; moción secundada por la jugadora Lesia Tsurenko. Desde hace 26 años la capital rusa alberga la Copa Kremlin (en hombres desde hace 32 años), y desde 2016 San Petesburgo es sede de un certamen WTA 500.
La ITF no se ha pronunciado al respecto; tampoco a la hora de cancelar eventos en suelo ruso, más allá de la no disputa del Challenger de Moscú por una cuestión de seguridad.
“También apoyamos a los tenistas rusos por haber alzado su voz y entendemos que los ataques están sucediéndose sin su participación. Creemos que debemos seguir la recomendación del COI que prohíbe a los equipos nacionales rusos usar insignias de la Federación Rusa”, pidió Kostyuk en un comunicado.
A su vez, el tenista ucraniano Illya Marchenko instó al mundo a ser consciente del impacto que puede tener la invasión rusa a Ucrania; y se supo que el extenista Sergiy Stakhovsky se había apuntado a la lista de reservas del Ejército de Ucrania.
Jugadores rusos como Anastasia Pavlyuchenkova, que se retiró de participar en el Abierto de Monterrey por lesión, y Andrey Rublev, reciente campeón del ATP 500 de Dubai, se han manifestado públicamente en contra del conflicto armado. El tenista número seis de la ATP aprovechó su participación en el torneo de Dubai para señalar en las conferencias de prensa que lo importante en aquel momento no era su desempeño dentro de la pista, sino lo que ocurría en el mundo. También utilizó una cámara que lo transmitía para escribir sobre la lente “no a la guerra, por favor”.
En una publicación en redes sociales, Pavlyuchenkova escribió: “No me asusta mostrar cuál es mi posición, estoy en contra de la guerra y la violencia. Las ambiciones personales o políticas jamás pueden justificar la violencia”.
Por otra parte, la respuesta de Potapova a la petición de Svitolina fue que ella no juega por la bandera que porta, sino por el ánimo de buscar la victoria y se posicionó a favor de la paz.
"Es difícil explicar a la gente de la política que para mí no hay una rival de un país, estoy luchando por la victoria, por mi mejor juego, por mis resultados. Desafortunadamente, ahora, como deportistas profesionales, nos estamos convirtiendo en rehenes de la situación. Jugar tenis es nuestra elección y nuestro sueño, para el que entrenamos diariamente y para el que tratamos de ser mejor constantemente. Lo siento, pero aunque sea una completa desconocida para la política, estoy en contra del dolor, las lágrimas y la guerra. La paz une al mundo y todo el mundo debería ser humano dentro de ella. Y los niños deberían seguir soñando”.
De bloquear la participación de los tenistas rusos, cabe resaltar que Rusia se levanta como una fuerte potencia del tenis: el combinado de esta nación tiene asegurado su billete a las Finales de la Copa Davis; cuatro jugadores de esta nacionalidad se ubican dentro del top 25 del ranking individual de la ATP, uno de ellos, (el número uno) Daniil Medvedev, quien expresó que recibió la distinción de subir a lo más alto del listado “con emociones encontradas” tras lo acontecido estas semanas. Por otra parte, la WTA tiene a siete jugadoras rusas dentro de las mejores 100 en individuales y nueve en dobles.