La Liga Expansión MX tendrá que conseguir algunos objetivos para mantener el contrato colectivo de derechos de transmisión que vendió este 2020.

Entre las metas están las económicas, deportivas y sociales e intentarán lograrlas en la coyuntura de la contingencia sanitaria y la restricción de aficionados en los estadios. Este primer acuerdo centralizado por los derechos de transmisión, que ronda los 50 millones de pesos y que cada club se lleva cerca de 3 millones por un año, es visto como un favor de las televisoras a la liga, pero esto sólo será por el corto plazo, porque si no hay rédito para las cadenas, existe la posibilidad de regresar a los contratos individuales de los equipos.

Una fuente con años de experiencia en la cobertura de la segunda división, explica la esencia de los objetivos que darían viabilidad al modelo:

El objetivo deportivo: debe generar interés en la afición local, pero eso hoy es imposible medirlo porque no hay acceso a estadios y por rating de TV es muy baja la audiencia. Mucha gente no puede ver por TV los juegos por las fechas cambiantes, horarios, si es necesaria la TV de paga o abierta, etcétera.

El objetivo económico: que haya un mínimo de marcas que quieran comprar espacio en las transmisiones de dicha liga y que no sea sólo una extensión de los acuerdos de Primera División. El primer torneo o año será un favor para la liga, pero después querrán las televisoras que sea negocio.

El objetivo social: abrir espacios en nuevas plazas, pero no les importa, realmente, si no hay ganancia a mediano plazo.

Hasta la jornada 3 del torneo Guard1anes 2020, en 22 juegos, la Liga Expansión marcaba un promedio de 0.03 puntos de rating, con un alcance medio de 116,132 televidentes, de acuerdo con datos de Nielsen. Según la empresa, 1.35 millones de personas habían visto al menos un minuto de algún juego de la liga, con un tiempo de visionado de 17 minutos (14.22%) por transmisión.

Antes de esta jornada 4, el juego con más rating fue el Alebrijes contra Dorados del 25 de agosto, con 0.8, pero el que más alcance tuvo es Dorados frente a Celaya del 18 de agosto con 214,020 espectadores, ambos por Fox Sports. Esta cadena, que transmite junto a Claro Sports según la página de la liga, es la que mejor rating ha tenido en nueve partidos con promedio de 0.05. TUDN y TVC Deportes tienen una media de 0.03 en cinco transmisiones y ESPN 0.01 en siete de ocho duelos medidos.

En la perspectiva de los clubes, “el objetivo es ser un producto atractivo para los televidentes y creo que eso se está logrando. Ser una liga competitiva y que sea formadora de futuros seleccionados nacionales y estrellas del futbol mexicano”, menciona Manuel Portilla, director general del Celaya.

Al consultar otras fuentes de la liga, mencionaron que no contaban con información suficiente respecto a la televisión para hablar sobre los objetivos a alcanzar para la permanencia del contrato.

Mantener el contrato para la competitividad de la liga

Uno de los principales beneficios de la centralización de los derechos es la equitativa repartición de los ingresos, lo que permite a los clubes una base económica desde la cual partir con cierta igualdad entre los equipos más y menos seguidos.

“Así lo hacen en las grandes ligas del futbol y del deporte en general, podemos hablar de la NFL, de la liga inglesa, incluso el Mundial de futbol se negocia en bloque. Cuando los equipos no tienen mediáticamente el interés de la televisión, que no están siendo transmitidos, no pueden tener ingresos y eso hace que la competencia se torne más complicada para ellos, entonces la liga negoció en bloque por todos nosotros”, explicó a este diario Rafael Nosti, director general de Pumas Tabasco.

Los equipos cedieron sus derechos de transmisión a la liga para que los negociara, además se eliminaron los horarios fijos para cada club, repartiéndose los partidos los martes, miércoles, jueves y domingo. Cada cadena recibió un día concreto en lugar de un club.

“Nuestro primer partido lo transmitió ESPN y el segundo Fox Sports y Claro Sports y cuando juguemos contra Cimarrones en Hermosillo lo transmite TUDN, eso hace que haya una amplitud gigantesca y de que todos te puedan ver, se amplifican tus alcances tanto redes sociales como de la base de fans. Creo que es, además del presente, el futuro de las ligas del deporte en general y no me extrañaría que se replicará en la Primera División en poco tiempo”, complementó Nosti.

Sustentabilidad colectiva, no selectiva

La exploración del contrato colectivo de la segunda división serviría para tomar la decisión si se aplica de la misma manera en la Liga MX, pero la máxima categoría también tendría algunos problemas que sortear.

Uno sería la falta de visibilidad que ha tenido la liga mexicana en el extranjero, reconocida por los jugadores nacionales en ligas europeas. Desde la perspectiva de Walter Franco, gerente de proyectos con clubes de futbol profesional en Victus Advisors, el futbol mexicano no había querido adoptar dicha práctica porque la visión es que no beneficia a los clubes más grandes “en el sentido de tener que compartir sus ingresos de derechos de televisión con los clubes más pequeños”.

Sin embargo, Franco analiza que este modelo de negocio es un beneficio que promueve la sostenibilidad de la liga en su conjunto, pues permitiría alcanzar nuevos mercados como el europeo, asiático y sudamericano. “Eso al final va a multiplicar los ingresos para todos los equipos y así va a haber más competencia, más espectáculo para que la liga sea más atractiva y de esta forma, también por el rating, va a poder generar más cada año por sus contratos”.

Según un reporte del medio digital Portada, realizado en 2016, los clubes mexicanos recibían montos de entre 3 y 16 millones de dólares por sus derechos de transmisión en Estados Unidos, siendo Chivas el equipo con mejor acuerdo.

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