Cuando Italo Ferreira utilizaba una tapa de poliestireno para surfear sobre las salvajes olas de Rio Grande do Norte, en Brasil, no se imaginaba que estaba construyendo el camino que lo llevaría a ganar una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos.

“Venimos de lugares donde nos tenemos que superar. Cada victoria te da mucha garra, mucha perseverancia, eso nos vuelve más profesionales, nos da más ganas de vencer”, contó el brasileño unos días antes de competir en Tokio 2020, donde el surf hizo su debut como disciplina olímpica.

A sus 27 años, Ferreira se convirtió en el primer triunfador del surf en Juegos Olímpicos. Ganó el oro sobre el anfitrión, Kanoa Igarashi (plata), y sobre el australiano Owen Wright (bronce). Es la novena presea áurea de Brasil en deportes acuáticos en su historial olímpico.

“Fue muy difícil, pero sabía que había muchas oportunidades. Es por eso que comencé a atrapar muchas olas y obtener puntajes”, dijo el brasileño, quien aprovechó las olas altas de la playa de Tsurigasaki, que fueron provocadas por el tifón que aterrizó en Japón esta semana, tal como anticipó el comité organizador para mejorar el show.

Durante la competencia final, Italo Ferreira sufrió el que su tabla se rompiera en la primera ola, pero alcanzó a reaccionar y a superar sus rivales, aunque ese problema no le es desconocido: “Un día un primo me dio una tabla rota, pero era suficiente y mejor que el poliestireno. Después mi papá me compró una, la pagó con un pescado y el resto en dinero. A partir de entonces empecé a surfear un poco más”.

Este fue el primer oro de Brasil en Tokio 2020, donde cerró la jornada del martes con cinco medallas en total (dos platas y dos bronces), además de ser el tercer deporte acuático en el que este país consigue el preciado metal a lo largo de su historia, después de vela y natación.

La rama femenil fue ganada por Carissa Moore, originaria de Hawái y con amplia experiencia en el surf, ya que ha sido cuatro veces vencedora de la World Surf League, es la surfista más joven de la historia en ganar una etapa de la WSL (el circuito privado de la World Surf League).

“Estoy muy orgullosa y honrada. Han sido un par de días locos, un poco como una montaña rusa de emociones tratando de descubrir la ruptura, encontrar mi ritmo y aprender a confiar en mí misma sin mi familia aquí”, dijo la surfista de 28 años de edad.

Moore superó a la sudafricana Bianca Buitendag (plata) y a la japonesa Amuro Tsuzuki (bronce) con un puntaje total de 14.93. Ella es una de las 12 atletas hawaianas que representan a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Tokio y ha hecho historia por ser la primera en triunfar en la naciente disciplina del surf.

Creció surfeando con su padre en la playa de Waikiki en Honolulu. A los 18 años, se convirtió en la campeona mundial de surf más joven . Ahora, a los 28 años, es la primera mujer en ganar la medalla de oro olímpica en este deporte.

“El océano ha cambiado mi vida y no puedo imaginar mi vida sin él, estaré navegando hasta que esté en el suelo. Montar las olas te hace sentir libre, te hace sentir presente, te hace sentir más enamorado de ti mismo, del océano y del medio ambiente”, describió la campeona olímpica.

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