El estadounidense John Isner se recuperó tras caer en el primer set contra el alemán Alexander Zverev y lo derrotó por 6-7 (4) 6-4 y 6-4 en la final del Master 1000 de Miami y lograr así el mayor título de su carrera.

“Llegué a este torneo, gané un partido de ATP (World Tour) en todo el año y estaba jugando muy mal. Gané mi primer partido en tres sets y así es como va el tenis: empiezas a ganar un poco de confianza y lo siguiente que sabes es que las cosas comienzan a rodar en tu camino”, dijo en la cancha Isner, de 32 años y cabeza de serie número 14 del torneo.

El nuevo campeón se veía cansado en la segunda manga del juego, pero fue capaz de ganar el noveno para quedar 5-4 arriba. Ese momento le dio fuerzas para quedarse con el set y luego con la tercera manga en su primera victoria ante Zverev, en un partido que duró dos horas y media en Crandon Park, sede por última vez, ya que tras 32 años se realizará en otras instalaciones en el 2019.

La victoria le permitirá a Isner alcanzar el noveno puesto del ranking de la ATP, convirtiéndose en el mejor tenista estadounidense.

Miami significa su corona número 18 profesional, pero la más importante en su trayectoria en el circuito de la Asociación de Tenistas Profesional, ya que sus anteriores triunfos habían sido en torneos categoría ATP 250, en los cuales ha ganado 12, además de otros cinco títulos en dobles en total.

Zverev también estuvo cerca. El alemán se pudo haber convertido en el primero de su país en ganar el título en Miami. Consiguió el boleto a la final al vencer al español Pablo Carreño Busta, mientras que Isner lo había hecho al mediodía sobre el argentino Juan Martín del Potro, quinto favorito.

Además, buscaba su tercer título en torneo de Maestros, luego de los logrados en Indian Wells y Montreal el año pasado.

Ésta fue la primera final de Zverev en el 2018, en donde perdió en semifinales en el Abierto Mexicano con Del Potro.

Stephens derrota a Ostapenko

Sloane Stephens, actual campeona del US Open, se coronó el sábado al derrotar 7-6 (5), 6-1 a Jelena Ostapenko en la final del Abierto de Miami.

Stephens, oriunda de Florida que radica en Fort Lauderdale, ganó la última final de mujeres en Key Biscayne.

“Yo pensaba que con sólo regresar a la llave del sorteo estaría bien. No esperaba un título aquí. Yo sólo quería asegurarme de que había recuperado mi nivel al punto donde lo deseaba”, dijo.

La estadounidense se ubicará entre las mejores 10 tenistas del mundo por primera vez la próxima semana, en la novena posición del ranking.

Stephens dijo que le fue de ayuda una plática que tuvo con su entrenador después del primer set.

“Me sentía un poco nerviosa y era evidente en mi juego”, indicó. “Mis pies no se movían y yo no estaba conectando bien la pelota. Tan sólo necesité un leve recordatorio de simplemente ir por el título si en verdad lo quería”.

El torneo se mudará el año próximo al estadio de los Dolphins de Miami, de la NFL.