Un segundo que partió un partido, miradas y una vida. Corría el minuto cuatro con 27 segundos del duelo entre Arsenal y Wolverhampton de la Premier League cuando un estruendo retumbó en las almas de compañeros y rivales: Raúl Alonso Jiménez cae al suelo completamente inconsciente, teñido en sangre y con los ojos cerrados.

Su socio goleador frecuente, Adama Traoré, se queda viendo con incertidumbre; el capitán de los Wolves, Conor Coady, se toma la cabeza con ambos brazos y prefiere voltearse; el juvenil atacante portugués Pedro Neto está desesperado.

Pasaron más de cinco minutos para que David Luiz, el defensor del Arsenal que chocó su cabeza con la de Raúl Jiménez, se ponga de pie, reciba un vendaje y vuelva al campo. La suerte no es la misma para el mexicano, que tiene que ser trasladado a un hospital y, horas más tarde, se reporta que sufrió una fractura de cráneo, una lesión que tiene como antecedentes al portero Petr Cech, quien tuvo que usar un casco durante el resto de su carrera, y al mediocampista Ryan Mason, quien tuvo que retirarse.

¿Podrá volver a jugar? Dos especialistas médicos contestan a El Economista que aún no se puede dar el diagnóstico certero, pero que su evolución es favorable y que tanto su edad como su actividad de alto rendimiento le ayudarán a salir adelante incluso en menos tiempo. Sin embargo, el riesgo de las repercusiones es latente.

“Es un panorama alentador el hecho de que esté consciente, pero tú puedes estar consciente por múltiples factores, no me dice mucho (...) que esté consciente después de una cirugía de cráneo es bueno, pero lo más importante es la valoración del neurocirujano. El resto de esta semana va a ser muy importante por el hecho de cómo y dónde se vaya a ver a Raúl Jiménez. En el sentido estricto de la salud y de la vida es muy positivo, sin embargo, la evaluación para dar un criterio de sí volverá a jugar será hasta verlo caminar o trotar de nuevo”, señala Jonathan Torres Moreno, médico especialista en Medicina del Deporte con ocho años de experiencia en diferentes categorías del futbol mexicano.

Por su parte, el neurocirujano Galaor Martínez Cano, con trayectoria en hospitales de Arkansas y Baltimore, destaca que Raúl tendrá que pasar hasta tres meses lejos de la práctica deportiva para valorar su evolución, aunque ve dos factores positivos: la edad y el estilo de vida.

“La respuesta que presentan los pacientes de alto rendimiento es muchísimo más atractiva, recuperan la función física y neurológica de una manera más rápida y teniendo la adquisición funcional prácticamente al 100%. Respecto a su edad (29), también tiene una ventaja, ya que hasta los 30 años tenemos un acceso de reservas óseas bastante adecuadas”.

Jiménez sufrió una fractura en el hueso parietal derecho al recibir un cabezazo de David Luiz, una lesión tipificada como contuso-contundente (de alto impacto) que le provocó quedar inconsciente al instante. Los médicos coinciden en que el cráneo es un hueso largo y duro, por lo que el hecho de que tenga una fractura implica un golpe bastante serio. De no haberse operado inmediatamente como ocurrió, pudo sufrir daños vasculares, sensitivos y motores, así como problemas de conducta.

En opinión de Torres Moreno, el delantero quedará descartado durante el resto de la temporada (que concluye en verano de 2021), además de que tendría que usar un casco protector como el que usan en el rugby durante toda su vida deportiva.

“No creo que vuelva a jugar al menos esta temporada. El tiempo de recuperación postquirúrgico es de seis a 10 semanas, luego tienen que realizarle múltiples estudios de valoración del sistema nervioso como electromiografías y encefalografías y, después, estudiarlo con estímulos deportivos: estrés, alta intensidad y alta competencia. Estoy seguro que el uso del casco será el resto de su vida como deportista”.

El especialista Martínez Cano agrega que Jiménez será sometido a estudios de tomografías y resonancias magnéticas 30 días después de su cirugía para descartar secuelas graves; durante los próximos 45 o 60 días, agrega, el atacante podría vivir con dolores de cabeza, visión borrosa, pérdida de memoria y alteraciones sensoriales como la percepción del frío o calor.

Raúl es un delantero que se caracteriza por sus remates de cabeza tanto para atacar como para defender. En ese sentido, también tendrá repercusiones, explica el neurocirujano: “más allá del proceso óseo, el hecho de que mantenga el cabeceo va a ser un efecto exponencial”, es decir, que dañará a más grupos neuronales si llegara a recibir otros golpes.

Ambos médicos coinciden en que los protocolos de salud ante golpes en la cabeza no es óptima en el futbol. Para Jonathan Torres, quien compara la lesión de Raúl Jiménez con el knockout que sufrió Manny Pacquiao por parte de Juan Manuel Márquez, los cascos y protectores bucales deben ser obligatorios “y no afectan la esencia del juego, sino que protegen la vida del jugador”, mientras que Martínez Cano califica a los protocolos médicos y paramédicos como “muy débiles” en comparación de otros deportes como el futbol americano.

Baja deportiva y de liderazgo en el Tri

Si Raúl Jiménez se pierde el resto de la temporada, estaría ausente para las primeras fechas FIFA del 2021 y sería una baja “muy sensible”, ya que “su presencia de área es fundamental, es uno de esos delanteros muy versátiles que igual te genera juego, tiene facilidad para tirarse a la banda, jugar de poste y de repente te mete pases de gol, que es lo que los entrenadores apreciamos mucho”, describe Raúl El Potro Gutiérrez en entrevista con El Economista.

Para el entrenador campeón mundial sub 17 en 2011, el rol del jugador del Wolverhampton en el Tri es muy similar al de Carlos Hermosillo: goleador, generador y solidario en defensa, pero con una evolución mayúscula gracias a su experiencia en Europa, además de ser uno de los ejes principales para impulsar el liderazgo y compromiso en la escuadra nacional.

El Potro considera que México vive un presente de sequía en cuanto a delanteros, pues aunque pone en la baraja a posibles sustitutos como Henry Martín (América) y José Juan Macías (Chivas), destacó que “no hay muchos por aquí que se puedan emparejar con lo que hace Raúl (Jiménez)”.

De acuerdo con el calendario programado por Concacaf hasta el momento, México empezaría su participación en los partidos eliminatorios rumbo al Mundial de Catar 2022 hasta septiembre, tiempo para el que, se estima, Jiménez ya estaría de vuelta en las canchas. Su ausencia sería más grave para los Wolves, ya que solo cuentan con otro centro delantero dentro del plantel, el portugués Fabio Silva de 18 años y que apenas vive su primera experiencia en la Premier League.

fredi.figueroa@eleconomista.mx