La cancelación de la temporada 2020 de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) afecta a la industria deportiva del país porque se trata del circuito principal en su deporte, por su duración y alcance territorial, y la segunda a nivel nacional, después de la Liga MX.

Peloteros y cuerpos técnicos sin los ingresos acostumbrados, personal administrativo de los clubes y empleados de estadios más vendedores en los días de juego, televisoras y patrocinadores, afectados. ¿Cómo impacta en el futuro la ausencia de la LMB durante el 2020?

Equilibrar los ingresos

En la planeación de los clubes, una consecuencia lógica, más allá de los ingresos previstos para una temporada normal este año, son los ajustes para la próxima campaña, en lo deportivo y estrategias comerciales para equilibrar las líneas de ingresos.

“Se está planeando que para el 2021 no dependamos tanto del ingreso de taquilla, del ingreso de bebidas y alimentos, souvenirs y una serie de cuestiones que se dan como ingreso con los aficionados. El área comercial está trabajando en ese sentido para armar una estrategia de televisión, radio, patrocinios, de tal forma que pudiéramos operar sin la necesidad de depender tanto del ingreso del aficionado. Viene un año de retos, de innovación, de ser más creativos porque no estábamos preparados”, apunta Óscar Romero, gerente deportivo de los Toros de Tijuana.

Respecto a si alargar o ajustar el calendario para el 2021 para favorecer la recuperación económica de los equipos, Romero añade que “se llegó a la conclusión de que los equipos, entre los 80 y 100 juegos, había buenos resultados de ingresos, presupuestos y plan de negocio, y se vio que después del juego 100 todas las organizaciones vinieron a menos; esa fue la razón por la cual se decidió recortar el calendario”, por lo que considera que no habrá alguna modificación al respecto si las condiciones vuelven a ser habituales.

Promoción en 2021 para ser redituable en 2022

Javier Balseca, especialista en marketing y patrocinio deportivo y que fuera director comercial y de mercadotecnia de la LMB, piensa que la Liga deberá apoyarse más con socios para lograr mayor exposición, aunque esto implique sacrificar los ingresos la próxima temporada, pero con el objetivo de volverse redituable en 2022, es decir, un 2021 para promover y exponer al circuito.

“Es un impacto muy fuerte para el deporte profesional en México porque la liga de futbol se juega sin gente en las tribunas, pero con derechos de televisión e incluye patrocinadores, presencia, las vallas, factores que ayudan a que el futbol mexicano se vea, y el beisbol no ha llegado a ese punto”.

“El 2021 va a ser otro año difícil para la Liga. Alguien, con los problemas económicos que están pasando en México, difícilmente va invertir en naming por una liga que no se jugó el año pasado. Lo que tendría que hacer la Liga es prácticamente regalar los derechos a Televisa, a TV Azteca, Fox, ESPN y pelear porque los tengan en un lugar, a lo mejor un jueves en la noche que no hay futbol, un miércoles, un sábado en la noche, un domingo en la tarde; tendrá que buscar con las televisoras, regalando su producto, porque no te van a pagar un derecho.

La gente empieza a ver en televisión que se pasa el beisbol con una calidad de transmisión muy buena, es el reto de la Liga. El 2021 será de cosecha y 2022 la Liga tendrá que salir a buscar patrocinadores, pero ya se empieza a ubicar una liga fuerte y consolidada”.

Hasta ahora, los derechos de transmisión los negocian los clubes por separado, principalmente con televisoras locales, y algunos equipos logran acuerdos que rondan los 500 mil pesos por temporada.

TV, sin acuerdos comerciales ni programación deportiva

Con su calendario de 102 juegos por franquicia (816 en total en el rol regular), la LMB esperaba producir más de 2,500 horas de televisión en 2020. Un equipo con sus 51 juegos de local con el promedio de más de tres horas de duración, al cancelarse la temporada, deja a las televisoras sin más de 165 horas de programación, un problema de contenido y de comercialización que tienen que resolver.

Tal ese caso de Televisión Tabasqueña (TVT), una emisora pública que transmite los juegos de los Olmecas de Tabasco y que, aunque no puede vender sus espacios al aire -porque no cuentan con una concesión de carácter comercial, sino con un permiso cuyo fin es el servicio y uso social-, se ve afectada por no poder negociar intercambio de bienes con los ‘patrocinadores’ al no tener los juegos.

“Nos afecta en audiencia porque el beisbol para nosotros significa uno de los eventos de la televisora más vistos, nos afecta en el sentido de audiencia porque nosotros no podemos comercializar nuestros tiempos. Nos permiten tener patrocinadores en eventos deportivos y nos ayudan en intercambio: publicidad por materia prima (por ejemplo, monitores).

Dejamos de tener una cantidad de patrocinadores interesantes por la falta de beisbol, que es muy visto en Tabasco”, indica Martín Padrón Pérez, productor de deportes en TVT.

Estos son sólo algunas de las perspectivas sobre las afectaciones por la cancelación de la temporada 2020 de la LMB a raíz de la pandemia.

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