“El 5 de noviembre, después del medio tiempo contra los Hawks, tuve un ataque de pánico. Llegó de la nada. Nunca tuve uno antes. Ni siquiera sabía que fueran reales. Pero fue real, tan real como una fractura en la mano o un esguince de tobillo. Desde ese día, casi todo lo que creía sobre la salud mental cambió”, declaró a The Players Tribune, Kevin Love, jugador de la NBA, en el 2018.

Por situaciones como la anterior y tan diversas como cada deportista, la NBA decidió implementar para la temporada 2019-20 al menos a un profesional encargado de la salud mental de los jugadores de cada equipo.

En México, esta medida se encuentra aún en desarrollo para formar parte de la estructura de una liga profesional. Se implementó en cinco clubes de la Liga Mexicana de Beisbol, según la investigación de este diario en el 2018. En el futbol profesional en ocasiones se da el caso del ﷯coaching﷯ en lugar de recurrir a la psicología.

En entrevista para El Economista, Sergio Ganem, presidente de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), declaró que los dirigentes se encuentran interesados en que los equipos que integran ﷯la liga trabajen el factor psicológico, es por ello que para la temporada 2020 se buscará que, por reglamento, la figura del psicólogo deportivo esté presente en cada uno de los clubes y que, además, sea obligatorio que los jugadores tomen terapia antes y durante la temporada.

“Está comprobado que en las mejores ligas del mundo un factor importante es el psicológico, que así como un ejecutivo de alto nivel requiere siempre del coaching, de asesoría en su trabajo o incluso de terapias psicológicas que le ayuden a desempeñarse, pues con mayor razón en el tema del deporte donde efectivamente el jugador depende de su estado anímico para dar resultados”, dijo el presidente.

Ganem explicó que el no contar con un psicólogo deportivo dentro de las plantillas no tiene que ver con el tema del presupuesto, pues no es costoso en comparación con lo que los equipos invierten en la nómina de sus jugadores, sino que es un tema de estructura deportiva y de costumbres.

La liga apoya a los equipos que no contratan el apoyo de un psicólogo, a través del convenio con la aseguradora Sisnova, patrocinador que se encarga de la salud de los jugadores, que también cuenta con especialistas en la materia. 

Según estimaciones de Ganem, en la LNBP, de los 17 equipos que existen en la actualidad, más de la mitad implementa la figura del psicólogo deportivo, entre ellos el equipo que regresó este año: Dorados de Chihuahua.

Samantha Glez, psicóloga de los fronterizos, explicó a El Economista que al contar con el apoyo de este profesional “el jugador tiene un mejor desempeño y un mejor desarrollo al realizar sus entrenamientos, en su rutina, en su día a día, en los juegos, en la atención que se le pueda prestar a las indicaciones del coach, qué tanta capacidad tienen para resolver los problemas que se le pongan dentro de la cancha o de las circunstancias que también están viviendo aquí, ya que algunos de ellos son extranjeros”.

En Dorados de Chihuahua, tanto la plantilla como el staff y directivos toman sesiones psicológicas, los basquetbolistas cada 15 días, donde platican con los especialistas y éstos evalúan y ayudan a adaptarse y a controlar las emociones que la práctica del deporte o el día a día conllevan. 

Samantha comentó que Gustavo Pacheco, entrenador del equipo, apoya 100% la labor de los psicólogos, pues les permite conocer mejor a cada uno de los integrantes. Hasta ahora todos los factores involucrados en Dorados de Chihuahua han dado buenos resultados de ocho juegos disputados han ganado cinco y su diferencia de puntos es positiva. 

Glez recomienda ampliamente el trabajo de la psicología para complementar el deporte y finaliza “La mente es un órgano impresionantemente capaz de poder hacer lo que quieras con el cuerpo”. 

—¿Cuáles son las tareas específicas en las que un jugador de basquetbol necesita trabajar?

Laura Ortega Coronado, psicóloga deportiva con experiencia en seleccionados nacionales, indica: “En el basquetbol se tienen que adaptar las actividades a los momentos decisivos o a los momentos donde sea necesario desarrollar cierta habilidad, por ejemplo, en un tiro libre necesitas trabajar la concentración, en un saque en los últimos segundos de un partido tienes que tener un control de estrés muy alto, la toma de decisiones y saber controlar la ansiedad”.