Miguel Herrera cumplió con el protocolo en la despedida de Agustín Marchesín, asistió a la última conferencia que el portero ofreció en las instalaciones del América, horas antes de tomar el vuelo a Portugal, para jugar los próximos cuatro años en el Porto.

El entrenador de América expresó lo que se dice en las despedidas: destacó el liderazgo de Marchesín, la calidad de sus actuaciones y su influencia en los tres campeonatos que lograron en dos años y medio; pero el lenguaje corporal de Miguel Herrera, con los brazos cruzados y una mirada introspectiva, son el origen de tener que buscar un sustituto, evaluar candidatos y esperar que el portero que reemplace a Agustín tenga una adaptación rápida.

“Es una decisión para mi carrera, para mi crecimiento personal, pero se deja una institución que me ha dado muchísimo”, expresó Agustín Marchesín.

El portero argentino es el octavo futbolista que consolida la relación deportiva-financiera de Porto con el futbol mexicano.

Con los 8 millones de dólares que el club portugués pagó por Marchesín, el volumen de negocio entre el futbol luso y mexicano llega a 60 millones de dólares en los últimos siete años, que convierten al futbolista mexicano y los clubes de Liga MX como uno de los principales proveedores para el equipo lusitano.

Todo inició con la compra a Jaguares de Chiapas de Jackson Martínez por 9.8 millones de dólares en 2012. El delantero colombiano se convirtió en un ejemplo de desarrollo para un jugador en México cuando tres años después de su llegada a Porto el club lo vendió a Atlético de Madrid en 38 millones de dólares.

Porto se ha caracterizado por explotar la plusvalía de los futbolistas por medio de transferencias. La primera apuesta por un futbolista mexicano fue en el 2013, cuando el club de los Dragones, como también se le conoce, pagó 12.2 millones de dólares por el traspaso de Héctor Herrera.

La salida de Marchesín, significa el segundo futbolista extranjero que deja la Liga MX y llega al futbol europeo vía Porto.

“Santiago entendió mi punto de vista, sabía que podía crecer mucho y es algo que hace a un club más grande. A veces no es importante cómo se llega, sino cómo se va. No puedo tener más que agradecimiento con Santiago y todos los directivos del club”, expresó Marchesín, sobre la aprobación del presidente deportivo y operativo de América, ante la oferta que hizo Porto cuando el torneo ya había comenzado.

Con la venta del portero argentino, América se instala como el mejor socio vendedor de Porto en México. Las ventas de Diego Reyes, Omar Govea y Agustín Marchesín significaron 18 millones de dólares en ingresos para el equipo mexicano desde Portugal.

“Es complicado dejar ir a un jugador así, pero tenía muchas ilusiones de jugar en Europa. De nada sirve vender jugadores si nos quedamos sin un plantel competitivo y protagonista”, comentó Santiago Baños a Marca Claro.

Es una realidad que en cuanto llega una propuesta formal de compra desde Europa, los futbolistas tienen un alto grado de aprobación.

Por eso, Pachuca, Chivas, América y Jaguares de Chiapas han dejado ir a sus futbolistas.

“Ni tiempo nos dio de pensar en sustituir a Marchesín. Se ha vuelto un portero muy atractivo para el mercado”, señaló Miguel Herrera sobre la oferta por su portero y como si la frase fuera la resignación, pero a la vez confirmación, que uno de los socios más importantes de Porto es el futbol mexicano.

Al final, un abrazo a la esposa de Marchesín y Miguel dejó la sala, para pensar en que cuando se trata del dinero del futbol europeo, los futbolistas y clubes es muy difícil negarse.