La consultoría independiente Brand Finance estima que el patrocinio del futbol femenino está infravalorado en más de 1,000 millones de dólares, y da algunas claves para mejorar la rentabilidad de un deporte al alza.

El Mundial de Francia ha batido récords de audiencia y pasará a la historia por ser la edición más reivindicativa hasta la fecha. El cuarto título mundial de Estados Unidos impulsó a sus aficionados en el estadio Lyon (Francia) y durante el desfile de celebración en EU al grito unísono “¡igualdad salarial!”.

Esa ha sido una de las demandas más repetidas por las futbolistas durante el campeonato. Especialmente por las estadounidenses.

Aunque la FIFA ha duplicado en Francia los premios respecto a Canadá 2015, lo cierto es que los 30 millones de dólares que ha gastado en total en la octava edición del mundial femenino están muy lejos de los 440 millones que destinará a premios en la edición masculina de Qatar en el 2022.

La brecha salarial está directamente relacionada con la capacidad de unos y otras para generar ingresos. Aunque en este punto, y según datos de Brand Finance, el patrocinio del futbol femenino está infravalorado en más de 1,000 millones de dólares.

En su informe, Brand Finance Football Annual 2019, la consultoría independiente de valoración de marcas estima que el patrocinio del fútbol femenino, a nivel mundial, supera 1,200 millones de dólares.

Rentabilizar los patrocinios

Unas cifras que contrastan con las ventas de la camiseta de la selección femenina de EU, que tras su paso por Francia se ha convertido en la equipación de futbol, masculina o femenina, más vendida de la historia en la web de Nike en una sola temporada.

Brand Finance da algunas claves para aprovechar mejor el tirón mediático de este deporte, aumentar su rentabilidad, y reducir las brechas salariales y de financiación entre el fútbol masculino y el femenino.

Según la consultoría, la negociación actual por paquetes de patrocinio femenino y masculino es una de las razones clave de la pérdida de ingresos para los titulares de derechos y de la pérdida de mercadotecnia para las marcas corporativas.

Una forma de mejorar la rentabilidad sería separar los patrocinios de las divisiones masculina y femenina, lo que abriría la puerta a una mayor variedad de marcas en un mercado nuevo, cuyo valor de patrocinio está infravalorado y aún por explotar.

“A medida que las marcas dan los primeros pasos en el patrocinio del fútbol femenino, la necesidad de evaluar la asociación y el retorno de la inversión nunca ha sido mayor”, explicó Teresa de Lemus, managing director de Brand Finance España.

“Es importante que las empresas monitoricen la efectividad del patrocinio, para proporcionar una visión táctica, estratégica y de retorno de la inversión, en un mercado relativamente nuevo y emocionante, pero que en gran parte aún no se ha probado”, añadió.

“Tenemos que amar más, y odiar menos”: Megan Rapinoe

La capitana del equipo campeón mundial, Megan Rapinoe, hizo la icónica pose con la que firma sus goles al presentar el trofeo de la Copa del mundo a los aficionados que se agolpaban en las calles de Nueva  York.

“Tenemos el cabello rosa y violeta. Tenemos tatuajes, rastas. Hay chicas blancas y chicas negras, y todo en el medio. Chicas heterosexuales y gays. Tenemos que ser mejores. Tenemos que amar más, odiar menos. Tenemos que escuchar más y hablar menos”, dijo Rapinoe.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, precandidato presidencial demócrata a las elecciones del 2020, se unió a las deportistas en el desfile, y luego fue su anfitrión en la alcaldía, donde les entregó las llaves de la ciudad.

La semana pasada, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, propuso el doble del presupuesto destinado a las jugadoras en la próxima Copa del mundo femenina, que fue de 30 millones de dólares este año, contra 400 millones para el Mundial masculino.