De acuerdo con un simulador web del New York Times, con más de 3,000 millones de variantes, los Green Bay Packers ya tienen un 99% de posibilidades de avanzar a los playoffs de la NFL 2021. No es sólo una cuestión de matemáticas, sino de la motivación y reestructura que hizo el equipo a partir del balde de agua fría que recibió luego de una escandalosa en la jornada 1, que no se volvió a repetir.

Los Packers sucumbieron 38-3 en la semana 1 ante los New Orleans Saints, su peor derrota inicial desde el 40-0 sufrido ante Detroit Lions en 1970 y que además resultó en el peor resultado en la carrera del quarterback, Aaron Rodgers, quien lleva 16 años vistiendo estos colores. En la actualidad, son apenas el segundo equipo de toda la liga en llegar a nueve victorias, con un registro de 9-3 tras haber derrotado a Los Ángeles Rams (36-28) en la semana 12. En esa línea, solo los Arizona Cardinals tienen récord de 9-2.

Pero la serenidad llegó justamente en la voz y en los brazos de Rodgers: “Si estamos empezando a enloquecer después de una semana, estamos en un gran problema (…) Estaba tratando de poner la derrota en el contexto en el que merece ser puesta. Claro, no es aceptable, pero es solo un juego y no vamos a ser prisioneros mentalmente por esa mala actuación”, dijo con voz profética.

Después de ese catastrófico arranque, los Packers hilvanaron siete victorias consecutivas, la racha ganadora más larga en la historia de la NFL traes caer por 30 puntos o más en el juego inaugural. Los únicos antecedentes fueron los de los Raiders en 1976 y los 49ers en 1994, quienes, curiosamente, terminaron esas temporadas como campeones del Super Bowl, el gran objetivo que persiguen Rodgers y los Green Bay Packers en 2021 tras haber perdido la final de Conferencia ante los Tampa Bay Buccaneers de Tom Brady en la 2020-21.

Uno de los cambios de actitud en Green Bay fue la defensa. Contra quarterbacks estelares como Kyler Murray (Cardinals), Patrick Mahomes (Chiefs) y Russell Wilson (Seahawks), la defensiva de los Packers ha permitido un total de 34 puntos. Habría que volver a 2015 para encontrar un tramo de tres partidos en los que permitió 34 puntos o menos, en aquella ocasión contra los 49ers, Rams y Chargers, quienes terminaron la temporada en 32, 29 y 26 en puntuación, respectivamente.

Los Packers son un equipo que perdió a sus dos mejores defensores en Za'Darius Smith y Jaire Alexander, dos jugadores que impactan dramáticamente los ataques de pase opuestos. Sin embargo, ya en la época sin estos nombres, han permitido 593 yardas aéreas y un índice de pasador de 61.9 en los últimos tres juegos previos a la semana 11 contra los Vikings.

No sólo sufrieron estas bajas. Ya durante la temporada 2021 en acción, el Covid-19 impactó en el propio Aaron Rodgers y Davante Adams, pilares del equipo que ayudaron al registro de 13-3 del año pasado.

Aún así, los de Green Bay lograron frenar la racha invicta de los implacables Arizona Cardinals para dejarlos en siete; de hecho, Rodgers fue diagnosticado con una lesión en uno de los dedos del pie que lo acompañará por el resto de la temporada, pero no se rindió a continuar su récord de 2,186 yardas y 17 pases de touchdown.

Green Bay, Cardinals y Titans fueron los primeros tres equipos de la temporada en llegar a ocho victorias, aunque resaltó el caso de los Packers por su resurgimiento luego de la derrota por más de 30 puntos; después de eso, solo volvieron a perder en la semana 9 ante los Kansas City (13-7) de Patrick Mahomes y en la 11 contra Minnesota Vikings (34-31).

En cuanto al renacer en la retaguardia, el ex coordinador defensivo, Mike Pettine, ya era un entrenador de pase primero y construyó una defensa empeñada en detener pases rápidos. Hace un año, los Packers permitieron solo 89 yardas aéreas durante toda la temporada, pero también fueron golpeados rutinariamente en el campo y lucharon para taclear debajo. Era una defensa que tenía una tendencia en la dirección correcta, con Pettine alejándose de su apariencia única patentada, pero no fue lo suficientemente lejos en su enfoque.

Otro factor importante en el despertar de Green Bay es justamente la actitud ganadora de su quarterback. Con Rodgers en los últimos 16 años solo se han perdido los playoffs tres veces y han registrado victorias de dos dígitos en nueve temporadas. Ganaron el Super Bowl después de la temporada 2010, pero desde entonces, han perdido en el juego por el título de la NFC cuatro veces, incluidos los últimos dos años. Y el año después del triunfo del Super Bowl, Green Bay tenía un equipo de 15-1 que estaba molesto en la ronda divisional.

Desde la perspectiva del equipo, los Packers han logrado un tipo de sustentabilidad, dando varias vueltas al roster sin tocar fondo y maximizando las habilidades. Desde la perspectiva de Rodgers, el éxito no ha sido lo suficientemente grande como para cumplir sus metas personales, pues cumplirá 38 años el 2 de diciembre y en su haber solo hay un anillo como ganador del Super Bowl, pese a que ha sido MVP de la liga en tres ocasiones (2011, 2014 y 2020), así como que posee el menor porcentaje de intercepciones con un 1.4%.

Los Packers cerrarán la temporada regular en casa ante Bears, Browns y Vikings, así como con visitas a los Ravens y Lions, en espera de hacer válido ese 99% de probabilidades de clasificar a playoffs. Aunque ese sabor no es suficiente, pues buscan sacarse la espinita de quedarse a un paso del Super Bowl en 2020 debido a la eliminación a manos de los vigentes campeones, los Buccaneers.

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