La primera derrota de los Packers en la semana 1, que significó la primera en seis años en esta instancia, los pone en seria crítica previo al segundo juego, ahora contra Detroit. Más allá de que eviten una nueva paliza, que contra los Saints se fue en 38-3, el equipo debe sanar su propio contexto.

Aaron Rodgers ha sido el centro de atención desde su ausencia en la pretemporada, sus declaraciones sobre el retiro y ahora sobre la “falta de energía” que se percibió en el primer juego. Sale a la superficie una desconexión entre los Packers y su quarterback, que es el vigente Jugador Más Valioso de la liga. Cabe recordar que Rodgers pidió que lo intercambiaran durante la temporada baja, pero no fue así y llegaron a una incómoda tregua.

De acuerdo con Spotrac, el contrato actual de Rodgers contempla cuatro años y 134 millones de dólares, con salario anual promedio de 33.5 millones e irá a la agencia libre en 2024. Es el noveno quarterback con mejor contrato, que incluye valor total, dinero garantizado y desgloses salariales completos.

La fractura es el indicio de la separación del cuarto jugador de la NFL en activo con más temporadas en una franquicia con 16, solo después de Don Muhlbach (Lions), Ben Roethlisberger (Steelers) y Larry Fitzgerald (Cardinals).

Rodgers, que inició su historia en Green Bay en 2005, está a seis temporadas de igualar al jugador con mayor número de temporadas en la historia en una sola franquicia, Lou Groza, que disputó 22 temporadas con los Browns de Cleveland de 1946 a 1967.

Con 37 años de edad, Rodgers es el quinto QB en activo más veterano en la NFL, después de contar a Tom Brady (Buccaneers), Drew Brees (Saints), Philip Rivers (Colts) y Ben Roethlisberger (Steelers).

Esas son algunas de las razones por las que el primer tropiezo se magnifica, pues también representó uno de los peores juegos en su trayectoria con los Packers, con un índice de pasador de 36.8. El equipo nunca ha perdido duelos consecutivos bajo la tutela del coach Matt LaFleur, quien se encuentra en su tercera campaña y que busca también darle juego al quarterback novato de 22 años, Jordan Love.

Rodgers ha dejado claro que la relación con Love ha sido de comunicación desde la pretemporada y más cuando comenzaron los rumores de su salida: “Me comuniqué varias veces para ver cómo estaba y ver cómo le estaba yendo. No le oculté cosas. Le dejé saber dónde estaba mentalmente y en qué estaba pensando".

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