Por primera vez en más de 50 años de historia, la Selección Mexicana Femenina (SMF) tiene a una mujer como dirigente del cuerpo técnico: Mónica Vergara. No solo es un hecho histórico, sino que su aterrizaje llegó a revitalizar la actitud del equipo y a generar confianza en el vestidor, por lo que es vista por especialistas en futbol femenil como un impulso a la visibilidad de la rama femenil.

La SMF ha tenido cuatro partidos amistosos bajo el mando de Mónica Vergara, medallista y campeona del mundo como entrenadora de las categorías inferiores de la selección: dos juegos contra Costa Rica (uno en el estadio Azteca), de los cuales ganó uno y empató otro, y otros dos en territorio europeo contra Eslovaquia y España, empatando el primero a ceros y perdiendo el segundo por 3-0.

Más allá de los resultados esperados por la afición, el proceso de Vergara ha comenzado su gestión generando un vínculo de comunicación más accesible con las jugadoras. La delantera Alicia Cervantes, una de las nueve jugadoras debutantes en la SMF durante el proceso de la estratega, expresó a este diario:

“Creo que como mujeres nos entendemos un poco más, no digo que con un entrenador (hombre) no, pero hasta cierto punto la comunicación; es más fácil ir a platicar con ella a tener un entrenador”.

Desde el punto de vista de Claudia Pedraza, investigadora de la Universidad La Salle y especialista en género y deporte, la presencia de mujeres en ciertas áreas del futbol femenil, sin acotarlas exclusivamente a dichos espacios, contribuye a que se mejoren los procesos, en parte, por las experiencias compartidas de vida:

“No es que tengamos una afinidad natural por ser mujeres, sino que compartimos las experiencias que a partir de diferentes mecanismos nos han situado en las mismas condiciones de exclusión, de desigualdad, de violencia, de discriminación y desde ahí podemos entender de qué forma se pueden revertir esas situaciones”.

Por ello señala que resulta indispensable que tanto hombres como mujeres que trabajan en los cuerpos técnicos de selecciones nacionales y de los clubes tengan capacitación en temas de género.

Esto “para poder abordar estas situaciones de la experiencia de vida de las mujeres que las colocan en situaciones de desigualdad, discriminación y violencia”.

Vergara tiene como auxiliares técnicos a Miguel Ángel Gamero y Cristian Flores, como entrenador de arqueros a Lauro Muñóz y como preparador físico a Vicente Espadas, mientras que Adriana Hernández se desempeña como médico, Janneth Serna como fisioterapeuta y Laura Ruiz como nutrióloga.

La gestión de Mónica también ha generado un cambio de actitud al interior del plantel. El discurso de las jugadoras en conferencias de prensa se ha inclinado hacia un entorno de confianza, lo que resalta luego de los roces que surgieron durante los procesos de Leonardo y Cristopher Cuéllar; uno de los más recientes fue el que protagonizó la delantera del Atlético de Madrid Femenil, Charlyn Corral, al quedar fuera de la convocatoria para el torneo preolímpico en el que México perdió la clasificación.

“Hay una mayor integración de los elementos del cuerpo técnico de la selección y, además, esto tiene que ver con el hecho de que Mónica no es una desconocida para las jugadoras, sino que ha estado vinculada al proceso del futbol de muchas maneras, es un referente para muchas de las jugadoras, a varias les tocó trabajar con ella como entrenadora en distintos niveles. Me parece que hay un proceso de conocimiento y de reconocimiento hacia la figura de la entrenadora y también con el hecho de ver en ella alguien que ha enfrentado problemas similares a los que están enfrentando en la liga y en el contexto del futbol femenil”.

Vergara representó a México como jugadora en la Copa del Mundo de Estados Unidos 1999, en el Mundial Sub 19 Canadá 2002 y en las Copas Oro de 2002 y 2006. Como entrenadora cuenta con una amplia trayectoria con las categorías inferiores femeniles y hoy capitaliza dicho proceso como entrenadora del conjunto mayor.

De acuerdo a Claudia Pedraza, la llegada de Vergara al banquillo de la categoría mayor ha contribuido a que otras federaciones, las selecciones contra las que se enfrenta y medios de otros países también volteen a ver lo que está pasando con la Selección Mexicana.

“A mí me parece que el hecho de que Mónica Vergara esté al frente le va a dar una visibilidad que nunca antes había tenido la selección femenil, que obedece, sí, también al momento histórico de la creación de la liga y a la gran cantidad de aficionadas, pero no podemos dejar de ver que su propia figura también contribuye a hacer notar a la selección. Esto también forma parte de lo que las jugadoras han pugnado por años, que es la visibilidad como un elemento que también las motiva para desempeñarse en la cancha”.

La liga femenil está cursando su quinto año de creación, tiempo en el que ha roto récords de asistencia mundial a ciertas plazas y ha recolectado 3.6 millones la audiencia a la última fecha de la presente edición.

Vergara fue parte del primer Programa de Formación de Entrenadoras de FIFA en Suiza en 2018, año en el que también se proclamó campeona del mundo dirigiendo a la Sub-17. En 2019 fue embajadora de la entonces seleccionadora estadounidense, Jill Ellis.

¿Cómo le afectaría el no lograr tener resultados inmediatos?

“Creo que si en un corto plazo ella no lograra los resultados, no habría los elementos suficientes para no dejarla al frente, justo por este otro elemento que está generando, esta confianza, este vestidor accesible, esta atención mediática, que siguen siendo provechosos para la selección femenil y para la propia federación”, dijo la especialista.

“Lo que está planteando la llegada de Mónica es un proyecto mucho más amplio que el de dirigir una selección. Mónica encabeza toda una estructura de entrenadoras y de integrantes del cuerpo técnico que están trabajando muy de la mano con la liga profesional para impulsar, no solamente al equipo nacional de primera categoría, sino a todo el futbol femenil”, concluyó Pedraza.

Un parteaguas del nuevo proceso

Aprendizaje en Europa para la Selección Mexicana femenil

Las futbolistas llevaron a la práctica el planteamiento de los entrenamientos, pero aún hay trabajo por hacer; los duelos con selecciones ‘top’ ayudan a su desarrollo

Aprendizaje en Europa para la Selección Mexicana femenil

La fecha FIFA de abril dejó buenas sensaciones a Mónica Vergara, directora técnica del Tri Femenil, en la que el equipo tuvo un par de duelos internacionales, uno de ellos con una de las 12 mejores selecciones del mundo, necesarios para conocer dónde se encuentra parado el equipo, de dónde parte y así generar una planeación para desarrollarse.

Los rivales fueron España, número 12 del mundo de acuerdo al ranking FIFA, mientras que Eslovaquia es 45; de acuerdo al mismo listado, el Tri está en el peldaño 28. Ante Eslovaquia empataron a cero, mientras que contra ‘La Roja’ cayeron 3-0.

“Estoy muy contenta porque las jugadas pisaron muy fuerte, entraron a competir, a plasmar lo que hemos trabajando, y, evidentemente, como siempre he dicho, hoy es un digno ganador porque (el rival) está en un momento superior y a nosotras nos queda seguir trabajando.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx