A Phil Mickelson le viene bien el AT&T Pebble Beach National Pro-Am de la PGA. Ayer volvió a coronarse en torneo que lo había visto triunfar ya otras tres ocasiones (2007, 2005 y 1998).

Aunque Phil estuvo lejos del récord de campo que impuso hace cinco años (20 bajo par y un acumulado de 268), ayer, su tarjeta de 64 golpes, ocho por debajo de par, le alcanzó para imponerse prácticamente desde el inicio de la última jornada al tener su mejor desempeño con seis birdies y un eagle que lo mantuvieron en la cima de la tabla.

Mickelson acumuló un total de 269 impactos con 17 bajo par, lo que le dio el título que amenazaba arrebatarle el coreano Charlie Wi, que tras la última ronda concluyó con 271 golpes, 15 por debajo del par.

Espero que ésta sea sólo una de las pocas victorias que pueda tener este año , afirmó tras su triunfo en el torneo que reparte una bolsa de 6.4 millones de dólares, de los cuales 1,152,000 van para el ganador.

En tanto, el estadounidense y exnúmero uno del mundo, Tiger Woods, quien tomó parte en el grupo de Mickelson, no pudo mejorar sus últimas actuaciones y concluyó en el puesto 15, empatado con otros cuatro jugadores que sumaron un total de 278 golpes, ocho bajo par.

Pese a la gran actuación de Phil, la atención total estuvo en Woods, en quien recaía la incógnita si podría concluir el torneo, al menos en el top 10 de la competencia, pero no, simplemente Tiger no regresa. Mickelson se convirtió en el décimo golfista en conseguir 40 victorias en el Tour de la PGA.