Para ser Rey hay que serlo y no solo parecerlo. Eso bien podría caberle a Lionel Messi.

Considerado el mejor jugador del planeta, Messi enarbola sus virtudes casi a pleno en la Copa Mundial, pero le está faltando el gol.

Joya del Barcelona y figura de Argentina, Messi saldrá el sábado ante Alemania en Ciudad del Cabo en busca de las semifinales sin haber metido un solo gol de los 10 que convirtió su equipo.

Sigo sin poder convertir. Perdí la apuesta con Diego (Maradona)'', dijo Messi tras la victoria del domingo 3-1 sobre México, sin especificar que apostó con su técnico.

Lejos de deprimirse o de ponerse ansioso porque el gol no llega, Messi se tomó su sequía con muy buen humor: Con Alemania voy a jugarle doble o nada''.

¿Promesa de dos goles?.

Messi jugó los cuatro partidos completos durante 360 minutos más los descuentos, en la mayoría de los casos liderando una ofensiva con tremendo poder de fuego junto con Gonzalo Higuaín, máximo goleador del Mundial con cuatro, y con Carlos Tevez, quien tiene dos.

Hasta Martín Palermo, que apenas jugó 11 minutos, sacudió la red apenas entró en el 2-0 ante Grecia.

Los otros compañeros goleadores son los defensores Gabriel Heinze y Martín Demichelis, con uno cada uno, además de otro en contra del surcoreano Park Chu-young.

Messi no convirtió pero es el mejor asistente del equipo, ya sea con pelotas cortas o en profundidad, de tiros libre o de esquina.

Además, según la FIFA, el argentino es el jugador que más veces ha tirado al arco con 13 intentos, uno más que el español David Villa y dos más que el ghanés Asamoah Gyan.

Pero porteros inspirados rechazan sus remates, además de haber abollado dos veces los palos.

Esos números y su innata habilidad que no contabilizan las matemáticas, indican que Messi se está luciendo.