En el último y penúltimo lugar de la tabla de posiciones en la actual temporada se encuentran los corredores Robert Kubica y George Russell, quienes sólo suman 1 punto a tan sólo tres grandes premios de terminar.

Queda muy lejano el pasado en el que Williams logró nueve títulos de constructores y siete de pilotos que la posicionan como la tercera escudería más exitosa del circuito.

“La historia la verdad no significa mucho cuando estás compitiendo, no es que tengamos que olvidar lo que Williams fue en el pasado, es un equipo icónico, pero tenemos que vivir en el presente y me gustaría que por lo menos fuera la mitad de lo que fue en el pasado, sería mucho más fácil y nuestro desarrollo podría ser mucho mejor. Mejorar es un objetivo del equipo y aunque el próximo año no estaré aquí, espero que mejoren”, expresó Kubica a El Economista.

Una de las complicaciones que han involucrado el rezago de la escudería son los problemas financieros, con un presupuesto para esta temporada de 149 millones de dólares, 60.4 millones menor al que contaron en el 2017. Lejano al dinero con el que cuentan Mercedes (361 millones de dólares) y Ferrari (435), las dos escuderías que acaparan los primeros lugares y tienen la mayor cantidad presupuestal.

Es una realidad lejana a la historia que involucró al mítico Frank Williams, quien dedicó gran parte de su vida al deporte motor; solamente sus problemas de salud le impidieron continuar formando parte de su equipo. Porque como bien lo define su mejor amigo David Brodie en el documental sobre su vida, Williams es un hombre que nunca se retiraría, moriría trabajando.

Por otra parte, George Russell, joven piloto de 22 años, utiliza el pasado para mantener la ambición de seguir mejorando, a pesar de la difícil realidad ante la que se enfrenta.

Con un semblante serio y mostrando avenidas ante los cuestionamientos sobre su equipo, responde a este diario: “Estoy bien, me siento feliz con el trabajo que hago. Obviamente todos quieren más, pero es como ese intento de hacer lo mejor posible”.

“Mientras nos mantengamos mejorando seré feliz, creo que mucho trabajo duro este año no ha rendido fruto, pero espero que el siguiente año lo sea”, manifestó. Russell, que arrancó en el puesto 19, finalizó en la plaza 16.

Sin embargo, la solución parece lejana. El mismo Kubica, que largó último y terminó 18, analiza el problema mostrándose un tanto ajeno, y consciente de que vive sus últimos días junto a la escudería, aunque reafirma su intención de esperar un mejor desarrollo a futuro.

“Vivo el momento, porque estoy en él y, créeme, es el doble de doloroso, pero es Fórmula 1, y es un deporte muy dinámico donde las cosas pueden cambiar rápido, pero definitivamente no será una tarea sencilla para Williams regresar a donde deberían y quieren estar, aunque con dedicación y trabajo pueden lograrlo”, mencionó el piloto polaco de 34 años.