Playa del Carmen, QR . El Mayakoba Golf Classic ha sido un éxito en diversos aspectos. Al golf mexicano le ha permitido tener presencia de jugadores y torneos en el calendario de la PGA; mientras que a los jugadores les permite jugar un torneo de buen nivel, al tiempo que disfrutan de las atracciones de la Riviera Maya. Pero no son los únicos beneficiados.

Para el gobierno quintanarroense es parte fundamental para atraer turistas, especialmente a los estadounidenses, según explica en entrevista a El Economista Andrés Martínez, director de Marketing del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo.

“Junto a los canadienses son el público que más atacamos. Entendemos que, por la popularidad del golf en esos países, podemos atraerlos a la Riviera Maya si les ofrecemos un buen torneo de la PGA”.

Hasta el momento, la estrategia ha funcionado.

—¿Cómo miden el éxito del torneo?

—En la ocupación hotelera en la Riviera Maya. Nos dimos cuenta de que, durante la semana en la que se disputa el torneo, estamos a 78% de nuestra capacidad.

Es muy valioso por dos motivos: el primero, porque en la semana que se desarrolla el torneo es considerada como temporada baja, es decir, teóricamente debería tener una baja afluencia de turistas.

En segundo lugar, porque el visitante que asiste al torneo gasta mucho más que uno promedio. Según cálculos que hemos hecho es casi el triple y eso representa mayor derrama económica para el destino.

—¿Les preocupa que el contrato del torneo no se haya renovado?

—No. Sabemos que se encuentran en negociaciones y nuestra postura es que se renueve lo más rápido posible, aunque entendemos que puede tomar tiempo. El torneo es un éxito que nos ha ayudado a mantener un crecimiento en la llegada de turistas en el periodo del 2016-2017, el último del que tenemos registro.

—¿De cuánto es su crecimiento en ese periodo?

—De 11.8% de turistas. Es decir, aproximadamente llegaron 18.9 millones de visitantes, que son 2 millones más de los que los que tuvimos en el periodo 2015-16 (16.9).

—¿Cómo promocionaron el torneo y a la Riviera Maya cuando el sargazo llegó a las playas de la región?

—Implantamos una estrategia de contingencia llamada “la Riviera Maya no es sólo playas”. En ella promocionábamos el resto de las atracciones de la región, como las visitas a los cenotes, las discotecas, restaurantes y destacamos que los turistas podían venir a ver un torneo como el Mayakoba Golf Classic, pero también a jugar golf.

Quintana Roo cuenta con 15 campos repartidos en todo el estado y eso es muy atrayente especialmente para los visitantes estadounidenses, canadienses y europeos. Por eso es tan importante este deporte para Quintana Roo. Además, los mismos golfistas que juegan el torneo se han vuelto fundamentales para nosotros.

—¿Por qué?

—Porque ellos se vuelven turistas potenciales. Conforme han pasado varias ediciones del torneo, cada vez más de ellos vienen acompañados de su familia.

Los encargados de los hoteles nos contaron que muchos de ellos hacen reservaciones con su esposa e hijos o los que son solteros con sus parejas, para quedarse hasta una semana más para disfrutar del destino.

Eso provoca una derrama económica adicional para hoteleros y, en general, para la economía local.

Seguir el camino trazado por Ancer

La paciencia, que le permitió a Abraham Ancer terminar en siete ocasiones entre los mejores 10 golfistas en siete torneos entre la temporada del 2017 y la presente, es la fórmula a seguir para que Roberto Díaz, Carlos Ortiz y José de Jesús Rodríguez —los otros tres golfistas mexicanos que participan en el Tour de la PGA— tengan una buena campaña.

“La idea es ser regular como Abraham. Demostró que es errónea la fórmula de tratar de ganar un torneo en un solo día. Es imposible. Lo mejor es tomar un día y un torneo a la vez. Y, en caso de un mal fin de semana, tener en mente que tendremos revancha en otro torneo del tour”, explicó Ortiz a El Economista.

Por primera ocasión en la historia del PGA Tour, cuatro mexicanos jugarán simultáneamente en la gira. Todos participarán en el Mayakoba Golf Classic, que inicia su ronda de práctica hoy y que se extenderá hasta el domingo.

Ancer explicó que no ha cambiado en su estrategia de juego y que no le preocupa ganar un torneo (en su carrera en la PGA no ha ganado ninguno).

“Sólo me enfoco en el día a día. Sé que si consigo tres buenos días en fila, tendré posibilidades de pelear la victoria en domingo y eso funciona para no presionarme. En cambio, si me obsesiono con ganar el título, siento que estaré más lejos de conseguirlo y me presionaré más”, señaló el tamaulipeco.

Ancer, el golfista número 98 del ranking mundial y el mejor mexicano clasificado, terminó en el cuarto lugar en el Shriners Hospitals for Children Open, que se realizó en Las Vegas el fin de semana pasado. Fue su primer top 5 en la presente temporada.

“En Mayakoba conseguí mi primer top 10 en mi carrera. Ojalá ahí también pueda conseguir mi primer título”, dijo.