Londres. El Manchester United dio un paso de gigante para proclamarse campeón en la Premier League, al ampliar su ventaja como líder a ocho puntos, gracias a su victoria por 2-0 sobre el Queens Park Rangers y la derrota del Manchester City (2) ante el Arsenal por 1-0.

El City conocía ya el resultado de su vecino antes de jugar su complicado partido en el Emirates Stadium, donde los locales consiguieron el triunfo justo al final. Un tanto del español Mikel Arteta en el minuto 87, con un soberbio disparo ajustado al palo tras robar un balón al chileno David Pizarro le dio la victoria al Arsenal.

Los hombres de Roberto Mancini, que fueron los grandes dominadores de la Premier League en la primera vuelta, continúan en caída libre y en el último mes parecen ya haberse despedido del sueño de conquistar el título, frente a un Manchester United que, por contra, está imparable en el campeonato nacional.

El nerviosismo y desesperación de los Citizens quedó simbolizada una vez más en el joven italiano Mario Balotelli, que fue expulsado en el 89, por ver la segunda amarilla tras una entrada innecesaria sobre el francés Bacary Sagna.

"No hemos perdido el título matemáticamente. Es muy difícil, pero tenemos que esforzarnos al máximo", comentó Mancini tras la derrota.

"Defiendo a Mario porque es un buen chico, pero si no cambia (su comportamiento) en el futuro puede desperdiciar su talento", apuntó sobre Balotelli, señalando que como castigo no va a contar más con él en los seis encuentros ligueros que quedan.

El Arsenal aprovechó su victoria para colocarse tercero de la clasificación, consolidando sus opciones de jugar la próxima Champions, al contar con dos puntos más que el Tottenham (4), que había empatado el sábado en Sunderland sin goles.

Por su parte, los tantos de los Red Devils para ganar al Queens Park Rangers llegaron gracias a un penal transformado por su estrella Wayne Rooney (15) y a un tanto en el del veterano Paul Acholes (68).

Rooney abrió el marcador con un penal (su gol número 29 este temporada) tras una falta del capitán del QPR, Shaun Derry, que fue expulsado por derribar a Ashley Young dentro del área.

La decisión del árbitro complicó mucho el partido al equipo, que está ahora decimoséptimo, rozando la zona de descenso.

El segundo tanto llegó a poco del final, cuando el veterano Paul Scholes marcó con un tiro desde 25 metros, sorprendiendo a todos.

Rooney, segundo de la tabla de máximos goleadores, sumó su tanto número 22 en la actual Premier League, a cuatro de las 26 dianas que tiene el líder, el holandés Robin Van Persie (Arsenal).

Desde mediados de enero, los Red Devils se han mostrado imparables y han sumado 34 de los últimos 36 puntos en juego, lo que les convierte en favoritos para conquistar el título.

United y City habían concentrado en la Liga inglesa sus esfuerzos por salvar la temporada, ya que su camino en Europa se saldó con un sonoro fracaso, primero cayendo en la fase de grupos de la Liga de Campeones y luego en los octavos de la Europa League.