El partido con la menor asistencia registrada para un partido en la Liga de Ascenso en el Clausura 2019 lo protagonizaron dos equipos que calificaron a la Liguilla por el título.

En el estadio Héroe de Nacozari, de Hermosillo, Sonora, Cimarrones recibió a Venados de Mérida, donde sólo 873 personas compraron boleto para el partido que se disputó una noche de viernes del mes de febrero.

“Históricamente en el futbol mexicano, hablando de Liga MX, Ascenso MX, entrar a la fase final aumenta las proyecciones en asistencia, venta de alimentos y bebidas, y existen bonos de patrocinadores”, indica Aldo González, director de Comunicación y Marketing de Zacatepec, sobre la casi obligación, que significa calificar a la fase final para cubrir el presupuesto de un equipo del Ascenso MX.

La Liguilla es una necesidad para los equipos del torneo, sobre todo porque no calificar a la fase final implica una pérdida de entre 20 y 25% de los ingresos del equipo durante el torneo.

Calificar a los cuartos de final significa aumentar el volumen de negocio de cada club, y los ingresos aumentan según se avance en la Liguilla.

De acuerdo con las asistencias promedio de los ocho equipos calificados a la Liguilla, respecto al número de aficionados que convocaron en su último partido de cuartos de final, el incremento a los estadios es 32% más aficionados como rango mínimo, pero las cifras pueden duplicar y triplicar el número de seguidores que acudían durante la fase regular.

“En la plaza donde estamos es muy marcado y medible el incremento del interés de los aficionados a los partidos. No hemos dejado de acercarnos, de tener promociones y nuestro boleto de Liguilla será el más económico que el resto de los siete equipos calificados”, señala Santiago San Román, presidente de Alebrijes de Oaxaca, uno de los equipos que peores entradas registró durante el torneo regular, un promedio de 2,194 aficionados por encuentro y cuyo margen de mejora en octavos de final puede crecer hasta en 41%, tomando en cuenta la asistencia a la Liguilla del torneo pasado.

Alebrijes acumuló su sexto torneo consecutivo calificando a la fase final, tiene en su historial un título de Ascenso, un subcampeonato de Copa MX. Esta temporada tiene la certificación para, en caso de ganar el título por el ascenso, pueda acceder a la Liga MX.

“Nuestro esfuerzo no sólo está en la cancha, sin duda habrá más gente, esperemos que sea un lleno y que la gente se dé cuenta de que no sólo son los jugadores y cuerpo técnico, la gente nos tiene que ayudar para tener un equipo de Primera División”, añade el directivo de Alebrijes.

Cimarrones (2,169 aficionados por partido), Alebrijes (2,194) y Celaya (2,671) son los equipos que menos aficionados por partido convocaron a sus partidos como local, pero que calificaron a la Liguilla. Las opciones de registrar mejores entradas e ingresos aumenten debido a la tendencia que presentaron durante la fase regular.

No fue fácil este torneo para los equipos de la división, la media de asistencia se ubicó en 4,715 personas por encuentro, que significa un descenso de 17.8% menos aficionados a los encuentros del torneo respecto al torneo Clausura 2018.

“Cuando el equipo califica, en ascenso das el mensaje de que ya se cumplió, ahora le toca al aficionado (acudir al estadio), al menos es así para los clubes de Liga de Ascenso”, señala Aldo González.

Los directivos de Zacatepec y Alebrijes indican que su estrategia será mantener el mismo precio que durante la fase regular, o con un mínimo aumento en el costo. Los equipos apuestan para aumentar el volumen de aficionados y la derrama económica.

“Somos el equipo con los boletos menos costosos de la Liga de Ascenso. Establecimos un único precio, con la premisa de no tener boletos caros, porque tenemos un estadio de 25,000 personas que difícilmente podemos llenar en la fase regular. Buscamos un precio fijo, pero conforme se va invirtiendo en el proyecto y el equipo va dando resultados, el mensaje para la afición es que se debe pagar un buen espectáculo”, agrega el directivo de Zacatepec.

Equipos como Dorados pueden aspirar a entradas que superen 10,953 aficionados, cifra que alcanzó la fase final pasada, mientras que el promedio de fans durante el Clausura 2019 apenas llegó a 5,437, con lo que en Liguilla se espera que se duplique la asistencia.

Mineros registró una media de 3,258 fans por juego, pero en su último partido de Liguilla, 9,971 seguidores compraron boleto para un juego de cuartos de final, lo que se traduce en el triple de fans respecto a la fase regular.

San Luis fue el equipo con mayor asistencia media durante el torneo, con 14,019 aficionados. Registró el torneo anterior en Liguilla 9,606 fans. Es el único que registra una disminución entre el número de asistentes en Liguilla frente al torneo regular, aunque ahora tiene a favor variables como el título de campeón vigente y la posibilidad de conseguir el ascenso a Liga MX.