El factor de riesgo que representaba el descenso para las franquicias de la Liga MX se quitó del camino, al menos en los próximos cinco años. Caer en el Ascenso MX significaba una depreciación de hasta 10 veces el valor de un equipo. La vida en la primera división abre página a un nuevo escenario a partir del Apertura 2020, donde el riesgo económico de no ser deportivamente el mejor se enfrentará con una multa de 240 millones de pesos y la pagarán los tres últimos lugares de la tabla de cociente.

“De la multa saldrán los recursos para que el ascenso pueda ir creciendo con tranquilidad, que en este tiempo puedan consolidarse instituciones bien certificadas, afianzadas, para cuando se abra el ascenso y el descenso no exista esa gran diferencia que hay entre la Liga MX y Ascenso MX”, dijo Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX.

Sin embargo, antes de que tome forma la Liga de Desarrollo, lo único cierto es que el mercado en el futbol mexicano se achica a 18 equipos, con elasticidad de dos lugares más.

“Las franquicias de la Liga MX tendrán una revalorización de su costo porque a la inversión se le está quitando riesgo y cuando se le quita este factor la rentabilidad del negocio es mayor. Ahora invertir en infraestructura, valor de marca, jugadores, porque pese al resultado deportivo el valor de negocio no se devalúa con un descenso. En promedio el valor de una franquicia del futbol mexicano es de 600 millones de pesos, y al descender perdían casi 10 veces su valor. Será difícil comprar una franquicia porque ya no hay tanto producto en el mercado y la única manera de llegar a la liga será comprando un equipo o cuando exista una expansión”, señala a El Economista, Javier Salinas, ex director de marketing de la Liga MX y la FMF.

Monterrey, América y Chivas son las tres franquicias más valiosas del futbol mexicano con un valor en conjunto de casi 500 millones de dólares, de acuerdo al registro de la agencia Euromericas Sport Marketing. Estos equipos tienen detrás a empresas que representan su soporte financiero, Femsa, Grupo Televisa y Grupo Omnilife, respectivamente. La estimación de la agencia apunta a que con el nuevo modelo, la Liga tendrá un crecimiento en su valor de un 35% en promedio, si tiene una inercia ascendente paulatina. El valor actual de la Liga MX es de 3,300 millones de dólares, una cifra que se obtiene del promedio ponderado del aforo, patrocinios, venta de mercancía, publicidad y fichajes.

“Aunque no haya  descenso los clubes necesitan aumentar el valor de sus activos. Si no hay mejores instalaciones, plantillas, un aumento en la base de fans, de las redes sociales, del valor de marca ¿por qué la liga tendrá que valer más? No hay un aliciente que demuestre que los clubes se interesen en la maximización de las utilidades. El riesgo del descenso y la devaluación de las franquicias era algo implícito, es decir, sólo afectaba a uno de los 18 equipos. La capacidad que tienen los equipos para generar valor  está dada por la división no por los equipos”, analiza para este diario Francisco San José Cabestany, catedrático de mercadotecnia deportiva de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac.

El año pasado los ingresos por publicidad y patrocinio (159 marcas) en la Liga MX decrecieron. Desde el 2013 la liga no tiene nuevos patrocinios y se conservan BBVA, Voit (proveedor) y Puma.

“A nivel franquicia, se construyó una lógica de patrocinio de cerveza, refrescos, derechos de TV, venta de boletos por abonos en 15 años del futbol mexicano. Un sistema que garantizaba al menos ingresos a un club de 250 millones de pesos. El negocio del futbol no está en el profit peso a peso, está en todo lo que se relaciona en la capacidad de crecer otro tipo de negocios”, explica Salinas.

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