Fidel Kuri le propuso a Jorge Urdiales tener control deportivo y administrativo de Veracruz para la temporada 2019-2020. El dueño de los Tiburones Rojos nunca dudó en pagar los 120 millones de pesos a la Asamblea de Dueños, para conseguir la permanencia del club, a pesar de que había perdido la categoría deportivamente.

En la primera reunión con Urdiales, que logró tres títulos de Liga y dos de Concachampions con Monterrey, Kuri le expresó que tendría facultad para definir al técnico y lanzar una estrategia comercial para hacer de recursos al club.

“Está pendiente (...) Me parece normal porque él (Fidel Kuri) tenía que resolver el problema de la Federación, hacer el depósito, que lo validarán y confirmarán en la asamblea. Ahí va el proceso”, indicó Jorge Urdiales.

Veracruz tiene abiertos varios frentes de batalla para la reconstrucción de un proyecto que tendrá una nueva oportunidad en Liga MX. A los problemas financieros y demandas que tiene el club, ya pagó los 120 millones de pesos para mantener la franquicia en Liga MX.

Hace tres días, el dueño de Veracruz realizó el depósito por 244,000 dólares a Montevideo Wanderers por la controversia que sostenía con el equipo uruguayo por los derechos de formación de Matías Santos, y que en caso de no pagarla le hubiera significado el descenso automático por parte de FIFA.

Finalmente, la Asociación Mexicana de Futbolistas profesionales informó que Veracruz todavía no finiquita la deuda de 20 millones de pesos que prometió a jugadores como premio por mantener la categoría en la temporada 2017-2018, y que no podía hacer negociaciones y fichajes, ni tampoco iniciar el torneo Apertura 2019, en caso de no pagar o llegar a un acuerdo con los futbolistas.

Tiburones enfrenta el problema de un plantel devaluado, jugadores que no pertenecen al club o que tendrán que renegociar con ellos, aunque saben que a nivel deportivo pocos resultados dieron.

Urdiales le informó a Fidel Kuri que no podrá asumirse como presidente ejecutivo de Veracruz, debido a que el directivo que se mantuvo 11 años como presidente de Monterrey tiene dos agencias de asesoría en Nuevo León que le impiden cambiar su residencia y estar de tiempo completo al pendiente de Tiburones.

“Le comenté que con mucho gusto podía apoyar en asesoría, proponer personas, pero una vez que tomara esa decisión y la del técnico, que también ya la platicamos y le di puntos de vista, él lo va a decidir”, expresó Jorge Urdiales.

El proyecto que le recomendó Jorge Urdiales al dueño de Veracruz se basa en solidez deportiva, en conseguir un técnico con experiencia y que pueda conseguir 40 puntos en la próxima temporada. El dueño de Veracruz se concentró en ir superando obstáculos, ya confirmó la permanencia del equipo en Liga MX, al pagar al torneo y al club uruguayo, por lo que no hay reglamento que le impida competir en Primera División la próxima temporada, pero por la falta de un técnico, un presidente y con sólo 16 jugadores que pertenecen al equipo —la mayoría jóvenes de Fuerzas Básicas— Tiburones tendrá que recurrir nuevamente a préstamos de jugadores para reforzarse.

Robert Dante Siboldi renunció a falta de cuatro jornadas para el final del Torneo Clausura 2019, cuando en el proyecto del dueño del equipo, el entrenador uruguayo se haría cargo de la reconstrucción del equipo, en caso de perder la categoría.

Veracruz tenía a 12 de los 28 jugadores de su plantel en calidad de préstamo, algunos finalizaron contrato, por lo que se tiene que renegociar con ellos un nuevo acuerdo.

“Es un tema que trate con Fidel, donde el más calificado debe ser el técnico que se vaya hacer cargo, quien debe determinar, junto con él, quién se queda y quién se va. Tiene jugadores que terminaron contrato y eso es una ventaja, pero por otro lado tiene que competir con otros equipos por jugadores para poder reforzar”, añadió Jorge Urdiales.

Cuando Veracruz ganó el título de Copa MX del Clausura 2016, el equipo alcanzó su mayor potencial financiero, al valer 32.7 millones de dólares. En ese momento contaba con jugadores como Julio Furch, Daniel Villalba, entre otros, que significan el pilar deportivo y financiero del equipo.

El torneo pasado, Tiburones terminó como el equipo menos valorado del futbol mexicano, incluso por debajo de Lobos Buap, con una cotización de 22.7 millones de dólares, una disminución de 10 millones de dólares.

“Es algo que se tiene que definir, que todavía no tenía resuelto, no tenía patrocinios fuertes y se necesita de un buen contrato de televisión”, expresó.