El seleccionador de Corea del Norte, Kim Jong-hun, asumió toda la responsabilidad de la goleada histórica recibida por su equipo ante Portugal (7-0), en segundo partido del grupo G del Mundial, confesando este lunes en Ciudad del Cabo que todo había sido su culpa.

"Creo que nuestros jugadores hicieron lo máximo en el terreno de juego, pero nos derrumbamos. Como entrenador, creo que esta derrota es culpa mía, porque no pude aplicar una buena estrategia", reconoció el entrenador norcoreano.

"Los portugueses se mostraron cada vez más agresivos a medida que avanzaba el partido y tras el primer tiempo, perdimos el equilibrio en nuestro ataque y defensa, los jugadores entraron en pánico y no pudimos defender de manera correcta", explicó Kim.

"Nos habíamos preparado para los pases rápidos de los portugueses, pero no funcionó", agregó.

De todos modos, el timonel piensa que en su país seguirán apoyando al equipo, que regresó a una Copa del Mundo tras 44 años.

"En nuestro país, creo que van a mirar el partido próximo (contra Costa de Marfil), nos van a alentar, en lo que será nuestro último partido del torneo" tras la eliminación matemática, explicó el DT asiático.