El Inter de Milán se clasificó este miércoles para la final de la Liga de Campeones, donde se medirá al Bayern Múnich, pese a perder 1-0 en el campo del Barcelona, en la vuelta de las semifinales del torneo continental, dejando fuera al actual campeón de Europa.

El Barcelona salió desde el inicio dispuesto a intentar llevarse el partido frente a un Inter enrocado, que simplemente se dedicó a defender la renta de dos goles de ventaja conseguidos en la ida.

Los azulgranas tuvieron que esperar hasta el minuto 83 para que Gerard Piqué marcara el único y, a la postre, inútil tanto, encontrando un hueco en el muro defensivo italiano.

El equipo italiano apenas intentó salir de su campo con el balón controlado, recurriendo principalmente a los pases largos y a tratar de sorprender con contraataques.

El Barcelona sufrió, al igual que en la ida, la escasa presencia de su joven delantero argentino Leo Messi, que estuvo muy apagado pese a contar con algunas de las mejores ocasiones del partido como un tiro desde la frontal del área que sacó con dificultades Julio César (32).

A medida que pasaban los minutos, a pesar de que el control siempre fue azulgrana, los locales empezaron a sentir la desesperación, colgando balones al área, en los que la defensa interista tenía ventaja.

El continuo cerco azulgrana dio sus frutos en el minuto 83 cuando Piqué controló dentro del área, se revolvió ante la salida de Julio César y a la media vuelta marcó el gol azulgrana dando alas al equipo local, que no podría dar la vuelta al marcador.

BVC