La ganadería de Piedras Negras volvió al inmueble de la colonia Nochebuena de forma triunfal, la impecable presencia de sus toros y su comportamiento en el ruedo durante la segunda corrida de la Feria de la Cuaresma, provocaron sonoras ovaciones tanto en la salida de los bureles por la puerta de toriles, como en el arrastre a sus restos rumbo al destazadero.

El ganadero Marco Antonio González fue solicitado a saludar en el tercio una vez que dobló el quinto de la tarde e invitado a dar la vuelta al ruedo al término del festejo.

Lo mejor de la tarde en el Coso de Insurgentes corrió a cargo del zacatecano Antonio Romero, quien luego de iniciar su faena de muleta frente a Caporal, cuarto toro del festejo, con estatuarios y cambiados por la espalda que le corearon con fuerza, hilvanó varias tandas por el lado derecho cargadas de temple, pero que no pudo coronar debido al descuido en el que fue prendido de fea manera y una vez en la arena, el encastado astado hizo hilo con él y le pegó un derrote del que ya no pudo levantarse, por lo que fue trasladado a la enfermería, de la que ya no salió a terminar su labor.

También tuvo grandes momentos por el lado izquierdo el torero hidrocálido Mario Aguilar, quien a base de insistencia logró estructurar dos tandas de naturales que le jalearon con fuerza por su temple y despaciosidad a pesar de un viento molesto que le descubría por momentos y con el que tuvo que lidiar. No estuvo atinado con la espada y le sonaron dos avisos.

En el sexto, que le correspondió por decisión del jurado, mostró deseos y voluntad pero el toro pareció lastimarse y se vio obligado a abreviar.

Antonio García El Chihuahua abrió plaza y lidió al quinto de la tarde con variedad en el capote y sobradas facultades al cubrir el segundo tercio, pero en su primero sólo cumplió con la franela y escuchó breves palmas; y al estar por debajo de las excelentes condiciones del quinto le abuchearon tras un aviso al terminar su labor.

Juan Fernando lidió el segundo del festejo, toro con el que el picador abusó de su función por lo que fue pitado por el público, pero que sólo consiguió breves momentos por el lado derecho, tardó en matar y le sonaron dos avisos.

Histórico Indulto?en Las fallas

Luego de más de una década en la que no se le perdonaba la vida a un toro en la plaza de toros de Valencia, España, López Simón logró el indulto de Pasmoso, de Domingo Hernández, tercero en la historia de ese coso.

En el cierre de feria de fallas se lidiaron dos ejemplares de Garcigrande y cuatro de Domingo Hernández bien presentados y el balance fue: Julián López El Juli, oreja y dos orejas; Alejandro Talavante, ovación y silencio; y López Simón, silencio y dos orejas simbólicas tras el indulto.