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Estadio Nou Camp, un rompecabezas inconcluso
Grupo Pachuca, desde que es dueño de León, paga una renta mensual de 108,000 pesos.

Dentro de un foro de fanáticos del Club León, se realizó una oferta para la renta de un palco para 12 aficionados para el partido de vuelta de la final entre León y Tigres, por un costo de 350,000 pesos.
En el anuncio se indica que el propietario incluso acepta un auto o un bien inmueble, y que en caso de ser menor al valor de la oferta, el interesado deberá cubrir la cifra restante en efectivo.
Aunque León llegó a las finales del Apertura 2013 y Clausura 2015, cuando lograron el bicampeonato, los partidos de ida se celebraron en el estadio Nou Camp, lo que restó plusvalía a los cerca de 300 palcos que se ubican en el inmueble.
Después de casi 22 años, el estadio recibe un partido de vuelta de una final del futbol, pero debido a los problemas legales sobre la propiedad del inmueble, las demandas de amparo de 26 propietarios de palcos y el anunció de un nuevo estadio construido por Grupo Pachuca con fecha de apertura para 2021, el estadio de León podría ver su última final del futbol mexicano.
Debido a litigio entre Roberto Zermeño, dueño del equipo León en los años 90, y el municipio de León, el estadio estuvo en disputa, hasta que el año pasado la Primera Sala de la Suprema Corte de la Nación dio el fallo a favor del empresario y, por tal motivo, el municipio perdió la propiedad del inmueble que tuvo financiamiento público, de empresarios de León a través de fideicomisos y por la venta de palcos.
La historia de la construcción del estadio León es un rompecabezas inconcluso, porque al origen de los 14.3 millones de dólares de la obra en 1967 se le deben añadir las adecuaciones que han hecho Roberto Zermeño en 1994 (sin monto revelado), que elevaron el aforo del estadio a 32,800 espectadores; Grupo Batarse gastó 10 millones de pesos en la remodelación de la fachada, vestidores y baños; el gobierno municipal agregó 2 millones de pesos más a la cuenta para embutacar todo el inmueble, y finalmente Grupo Pachuca se calcula que invirtió más de 20 millones de pesos.
La decisión de la Suprema Corte de Justicia sobre la propiedad el estadio afecto el valor de los propietarios de los palcos, debido a que León dejará de jugar en el estadio Nou Camp para trasladarse a su nuevo inmueble. De una oferta hace un par de años por 2 millones pesos por la venta de un palco con capacidad para seis aficionados, ahora el monto máximo que aparece en sitios de bienes raíces apenas llega a 1 millón de pesos.
“No se les consultó. No fueron participes, pero tampoco han sido vencidos los dueños de los palcos y plateas del estadio. Algunos títulos dicen socio fundador o propietario”, dijo Marcelino Trejo, presidente del Colegio de Abogados.
Defendamos nuestro estadio. Es otra asociación civil que busca recuperar la inversión de los propietarios de palcos, que según cifras de algunos representantes llegan a más de 2,500.
La última jugada del Colegio de Abogados es la petición del gobierno municipal de un proyecto de financiamiento para que se le otorgue a los propietarios de palcos del estadio Nou Camp uno de palcos en el nuevo estadio de León.
Fuerza Deportiva de León mantiene un contrato de arrendamiento con el municipio de León hasta el 2022 por la renta del estadio Nou Camp. El contrato estipula una renta de 108,000 pesos mensuales, pero se acordó que el municipio de León deberá aportar 95,000 pesos de la renta.
La final ante Tigres será uno de los capítulos finales del estadio Nou Camp para León.