La incertidumbre de no cobrar un salario en el futbol mexicano ha estado presente en al menos 14 equipos, del 2011 a la fecha. Entre Primera División y Ascenso (siete clubes en cada categoría), los jugadores han dejado de percibir la retribución económica que todo empleado debe recibir por ley; desde una quincena hasta siete meses sin sueldo, lo cual ha resultado bajo rendimiento, ansiedad, depresión e inseguridad en los jugadores. En el balompié no todo es fortuna.

En la categoría estelar, han sido Puebla, Indios de Ciudad Juárez, Estudiantes Tecos, Querétaro, San Luis, Atlante y Atlas los clubes que han faltado al compromiso del salario con los futbolistas.

Jorge Damián Zamogilny recuerda que durante su estancia en Atlas, entre el 2011 y 2014, llegó a estar siete meses sin recibir sueldo. Me tocó una Navidad en donde no pude hacerles regalos a mis hijos. Para entrenar y disfrutar un partido en el alto rendimiento hay que estar en las mejores condiciones y, emocionalmente, no se está bien , comentó a El Economista el ex jugador.

El Ruso agrega que son los jugadores más jóvenes los que más sufren la falta de salarios. A veces nos depositaban a los de más experiencia, pero como nosotros teníamos ahorrado o negocios propios, dejábamos el dinero para los chavos , agregó el argentino.

Ante la falta de ingresos, los jugadores jóvenes optan por la talacha (cobrar por jugar con equipos no profesionales) o pedir el apoyo de familiares y compañeros. Cuando llegué a México, sin contrato, me dediqué al futbol llanero por 2,000 o 3,000 pesos por partido; aprendí el oficio de serigrafía y monté mi propio negocio , dijo el ahora naturalizado mexicano.

Ricardo Rayas, técnico de Alebrijes de Oaxaca y con experiencia en Irapuato, Salamanca, Dorados y Unión de Curtidores en Liga de Ascenso, coincide con Zamogilny, pero además destacó que para los entrenadores es más difícil encontrar otras fuentes de ingreso. Llegué a estar hasta tres meses sin cobrar un solo peso. Sobrevives si ahorraste; yo me apoyé del negocio familiar , comentó el estratega.

Las deudas hicieron desaparecer a Indios, Irapuato y Veracruz; Celaya, Ballenas Galeana, Lobos BUAP, Mérida y La Piedad dejaron de pagar el salario a sus futbolistas desde uno hasta siete meses.

DEPRESIÓN Y ANSIEDAD, LAS CONSECUENCIAS

La inestabilidad económica repercute en el estado de ánimo y salud de los futbolistas. El psicólogo deportivo Jesús Estrada Ramos refirió que, cuando la directiva del equipo no cumple con pagar, el jugador sufre de desamparo aprendido .

La depresión y ansiedad generan inseguridad; además, el estrés por la falta de dinero afecta el sistema inmunológico, bajando las defensas y haciendo más propensos a los futbolistas a desgarres, enfermedades y desconcentración , explicó el experto.

Un estrés demasiado fuerte afecta la técnica del jugador y sus ejecuciones. Lo vuelve impreciso, ansioso , añadió el especialista.

Jorge Damián relató que observó a compañeros que, tras jugar partidos amateur durante la semana, llegaban cansados y con lesiones, no se rinde igual .

El entrenador de Alebrijes le suma el factor emocional. Es difícil encontrar la forma de motivar e ilusionar al jugador , acotó el estratega.

En tanto, Estrada afirma que muchas veces el orgullo, el honor y la hermandad unen más al grupo; aunque siempre es indispensable un reforzador, como el salario.