Onel Hernández es el mejor futbolista cubano, juega en Norwich con un salario anual de 1.7 millones de dólares y la próxima temporada será el primera jugador de la isla que debute en Premier League.

El delantero nació en Cuba, pero a los seis años dejó la isla para emigrar, junto a su madre y hermana a Alemania. Ahí obtuvo la nacionalidad alemana y comenzó su formación en el futbol dentro de las academias de Werder Bremen y Wolfsburg.

Onel nunca ha jugado para la Selección de futbol de Cuba, el primer rival de la Selección Mexicana en la Copa Oro, al igual que 88% de los futbolistas cubanos en ligas extranjeras, el control gubernamental del deporte le ha impedido representar a su país en competencias oficiales. Ha jugado para la Selección Sub 17 de Alemania, pero el no pierde la esperanza de jugar y regresar algún partido en la isla.

“El futbol en Cuba, a diferencia del resto del mundo, está organizado por el Inder (Instituto Nacional de Deportes). La política de contratación de los atletas con el deporte profesional lo rige el Inder, ellos regulan la contratación de deportistas”, señala Diego Noy Armenteros, periodista deportivo cubano.

Durante la última temporada al menos existieron 60 futbolistas cubanos jugando en ligas extranjeras, desde la MLS y USL, hasta en equipos regionales de Alemania, categorías inferiores de España, en Primera División de Guatemala y Liga de Ascenso en México.

Sin embargo, en la lista de 23 convocados por la Asociación de Futbol de Cuba sólo se incluyeron a siete futbolistas que participan en torneos extranjeros, cinco de ellos juegan en República Dominicana, una Liga de bajo perfil en el continente, y dos más en Guatemala.

El principal obstáculo para la proyección de los futbolistas cubanos es el control del Inder, quien tiene que autorizar la contratación de los deportistas con ligas profesionales de cualquier deporte.

“Hay una evolución, en comparación con el pasado. Actualmente hay siete jugadores contratados en el exterior, básicamente en República Dominicana y Guatemala. Es la generación que jugó las semifinales de los Panamericanos de Guadalajara 2009”, indica Diego Noy.

Los jugadores a los que se refiere el periodista cubano son los que el Inder ha negociado con los equipos profesionales de República Dominicana, es decir, más de 80% de los futbolistas en ligas extranjeras y profesionales del mundo no pasaron por la supervisión del ministerio del deporte cubano, por lo tanto, no pueden ser considerados para representar a las selecciones nacionales.

Onel Hernández es el futbolista cubano más valioso según Transfermarkt, con 3.3 millones de dólares. En Norwich recibe un salario anual de 1.7 millones de dólares, una cifra muy superior a los 18,000 dólares anuales que reciben los medallistas de oro olímpicos de la isla, quienes ostentan la mayor categoría de deportistas en el país.

“Esa labor implica una inversión social de amplio espectro que justifica la defensa del derecho de Cuba sobre la formación de esos talentos, y la exigencia de que cumplan con el régimen de participación establecido como requisito esencial para integrar las selecciones nacionales y representar a la patria”, escribió en un manifiesto del Inder el director del medio oficial de la institución, Rudens Tembrás Aecia, sobre el control de los deportistas desde el órgano oficial del deporte.

La selección de futbol de Cuba registra dos victorias en los últimos ocho partidos de la Copa Oro. Su mejor resultado ha sido calificar a los cuartos de final, pero ha enfrentado el problema de la deserción de integrante de la selección que lo llevaron a cumplir ajustadamente con el reglamento del torneo.

Los atletas que hayan desertado durante eventos deportivos oficiales se someten a una sanción de ocho años expulsados de los equipos representativos.