Diego Reyes no pudo contener la emoción de festejar su primer gol con la playera de la Selección Mexicana y apenas conectó con la cabeza el centro de Miguel Layún, salió disparado a la esquina para encontrarse con el defensa que juega en Portugal, en lo que significó el único gol del partido y el triunfo de México 1-0 sobre Trinidad y Tobago, un paso gigantesco rumbo al Mundial de Rusia 2018.

No había sido una noche sencilla para el futbolista que juega como defensa central con Espanyol de Barcelona, club con el que acumula 22 partidos completos jugando consecutivamente, y en total suma 2,079 minutos en la temporada, en camino a convertirse en su mejor año en Europa; pero en el sistema de Juan Carlos Osorio, Reyes fungió como mediocampista defensivo, por lo que en varias ocasiones era rebasado por la corpulencia de los futbolistas trinitarios.

La Selección Mexicana podría conseguir de forma prematura su boleto para el Mundial de Rusia 2018. Para un equipo que se mantiene en la cima de la clasificación a pesar de las rotaciones, de futbolistas sacados de las posiciones que regularmente juegan en sus equipos y que llegan al equipo nacional a entregarse a la estrategia de Juan Carlos Osorio, la actual generación ya superó el rendimiento de los dos procesos anteriores.

El camino de México al Mundial no ha tenido objeción de los rivales, y ante Trinidad y Tobago no fue la excepción, porque a pesar de que los caribeños se impusieron con la fortaleza y resistencia física para aguantar las condiciones climáticas en el Estadio Hasely Crawford y ganar en casi todas las jugadas donde el control del balón se disputaba, la Selección Mexicana registró más disparos (13) a la portería caribeña, aunque sólo cinco fueron a gol.

Mientras el técnico de Costa Rica realiza un promedio de dos cambios en la alineación por partido y en Estados Unidos los entrenadores realizaban tres por encuentro, Juan Carlos Osorio ha implementado un promedio de cinco cambios en la alineación de un partido a otro; es decir, el entrenador de la Selección Mexicana cambia casi la mitad del equipo para encarar los encuentros, el llamado sistema de rotaciones.

Bastó con observar a Luis Gil, defensa de Atlas, que debutó con la Selección Mexicana, y Alfredo Talavera, que regresó a la portería de México después de dos partidos, ya que él había debutado en el Hexagonal Final en el partido ante Estados Unidos.

El portero mexicano apenas tuvo dos intervenciones en el partido, la primera en un disparo que terminó en el fondo de la portería, tras un disparo de Joevin Jones, pero que el juez de línea anuló por un inexistente fuera de lugar. A los caribeños les quitaron un gol legítimo, mientras México se asentaba en la cancha.

Héctor Herrera en el primer minuto del segundo tiempo mandó un disparo al poste y al minuto 58 cayó el gol de Diego Reyes, en un tiro de esquina.

Hasta ese momento, Reyes había tenido problemas para imponerse en el mediocampo, la dupla que conformó con Jesús Molina mantenía la posesión del balón, pero no eran capaces de asistir a los delanteros, por lo que el remate de cabeza del defensa lo sacó del anonimato en el juego.

(El gol) fue el trabajo del entrenador, lo entrenamos durante toda la semana. Lo importante fueron los tres , reconoció Diego Reyes al finalizar el encuentro.

México sigue en la cima del Hexagonal Final con 10 unidades, tres puntos más que Costa Rica, el segundo lugar. El resultado sigue siendo lo más importante y lo único que se mantienen en la selección, además del sistema de rotaciones de Juan Carlos Osorio. (Con información de Eduardo Hernández)