A partir de este jueves, la atención del mundo estará puesta en Rusia, donde dará inicio la copa mundial 2018, además de la expectativa que genera conocer al próximo campeón del mundo o si México logrará llegar al quinto partido. También se abren oportunidades para otros sectores, ya que muchas empresas se verán beneficiadas por la derrama económica que generará este evento a nivel global.

Durante el evento El mundial vive en el MIDE, organizado por el Museo de Economía, Ciro Murayama, autor del libro La economía del futbol, explicó que diversos sectores se favorecerán por la venta de productos oficiales, salidas a bares, lo que dejará importantes ganancias económicas incluso para países que no participaron en la justa mundialista.

Asimismo, dijo que, aunque pareciera que el país anfitrión es el que mayor ganancia económica podría tener, no siempre sucede así y puso como ejemplo los casos de Sudáfrica y Brasil en el 2010 y el 2014 respectivamente, donde este último invirtió en estadios que hoy en día ya no son utilizados.

“El mundial es un evento deportivo, pero al mismo tiempo un gran suceso económico; mientras la parte deportiva va a estar en Rusia, el movimiento económico estará en todo el mundo”, señaló Murayama.

Globalización

El también consejero del INE destaca que este mundial estará marcado por el consumo de masas ligado a la economía global, gracias al desarrollo de la tecnología, porque además de la TV, el mundial se podrá seguir por internet, smartphones y redes sociales. 

De acuerdo con el especialista, la historia del futbol profesional como industria del entretenimiento va de la mano con el desarrollo del mercado. 

Murayama explicó que el desarrollo de las economías locales fue creando las ligas caseras, con ello los clubes 
fueron adoptando la identidad de una ciudad, un barrio, empezando a funcionar como pequeñas empresas.

 

erik.paez@eleconomista.mx