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El Águila de Veracruz: regreso sólido en el bat y las finanzas
El alto rendimiento del equipo en su primera temporada de vuelta en la LMB ayudó a reducir pérdidas hasta en un 70%, además de posicionarse en el cuarto estado con mayor población del país.

El estado de Veracruz es el cuarto mercado con mayor potencial en México, con un total de 8.06 millones de habitantes, solo superado por Jalisco (8.34), Ciudad de México (9.2) y Estado de México (16.99), de acuerdo con cifras del INEGI 2020. Esto es un ingrediente que ilusiona a la directiva de El Águila, equipo de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) que volvió a la vida en esta temporada luego de tres años de ausencia y que logró posicionarse entre los ocho mejores del país.
“El balance de este primer año es muy favorable, estamos en una zona donde, la verdad, en un principio que se planteó el proyecto, no nos veíamos aquí. Yo creo que este torneo va a ayudar muchísimo para que la gente vea que tenemos un proyecto serio, que no se armó nada más por armar o para estar en el último lugar o media tabla, sino que va a estar peleando por un título desde su primera temporada hasta la última que tengamos, que esperemos sea después de mucho tiempo, porque queremos que sea un proyecto muy longevo”, cuenta a El Economista, Fernando Magro, director general de la novena veracruzana.
El proyecto recibió luz verde apenas en diciembre, cuando fue anunciado como equipo de expansión de la liga junto a los Mariachis de Guadalajara. Desde entonces, han invertido más de 70 millones de pesos en la remodelación del estadio Beto Ávila y en su roster, que contempla a internacionales como el cubano Yasiel Puig, el sudafricano Dylan Unsworth y el brasileño Paulo Orlando.
A pesar de que algunos como Unsworth se incorporaron apenas unos días antes de comenzar la temporada, terminaron la fase regular como el cuarto mejor equipo de la Zona Sur con 35 victorias, solo seis menos que el líder, Diablos Rojos. Superaron a franquicias históricas como Bravos de León, Tigres de Quintana Roo y Pericos de Puebla, avanzando hasta las Series de Zona justo contra Diablos.
“Se han hecho bien varias cosas, principalmente, la selección del personal que trabaja para este equipo en todas las áreas, tanto en lo administrativo como lo deportivo. La parte deportiva ha hecho un gran trabajo, nos colocamos en cuarto lugar y seguimos ahí cuando solo quedan ocho equipos peleando por el título, es un orgullo y honor”, agrega Magro Soto.
El empuje deportivo también se reflejó en la estabilidad financiera durante esta primera temporada de regreso.
De acuerdo con el director general, gracias a la euforia causada por los buenos resultados y a los aforos permitidos entre el 20 y 50%, el equipo logró reducir sus pérdidas hasta un 70% de lo proyectado en diciembre.
“La verdad nos ha ayudado muchísimo el rendimiento, el tener aforo, en diciembre cuando empezó la expectativa era de 0 aficionados en el estadio y hoy estamos a 25 o 30%, pero sí es una diferencia abismal. Si se ha manejado hasta un 50% y ha impactado de manera muy favorable a las proyecciones económicas del club, un 100% me quiero imaginar que debe ser una situación totalmente favorable”.
Además, explica el directivo, la desaparición total del equipo de futbol Tiburones Rojos de la Primera División fue otro trampolín para que El Águila abarcara el mercado veracruzano: “Sí nos ayudó, es una afición que necesita, quiere y demanda un evento deportivo profesional. Tenemos gente que asiste porque le gusta el beisbol, hay gente que quiere aprender y hay quienes van porque ya no tienen futbol, hay de todo. Es un mercado que quedó disponible y una de nuestras principales metas es abarcarlo”.
En ocho meses de vida, el click con el público se ha reflejado sobre todo en redes sociales, donde el equipo pasó a sumar 60,000 seguidores en sus diferentes perfiles y se convirtió en el segundo con mayor engagement de la LMB en esta temporada 2021.
Las metas para 2022 son claras para el directivo: conseguir aforos de 100% en el Beto Ávila, con capacidad renovada para 7,319 aficionados, y demostrarle a la plaza que se trata de un proyecto sólido con visión a largo plazo. En lo deportivo, mantenerse como el cuarto equipo más ganador en la historia de la LMB, ya que hasta el momento suma seis coronas, aunque la última fue en 2012 y, antes de esa, hubo una sequía de 32 años.