Él creció entre cuadros de Pancho Flores y una religiosa afición al maestro Manolo Martínez por parte de su padre. La asistencia a la Plaza México fue una constante en su niñez y en ella presenció la actuación de Javier Gutiérrez El Cachorro, cuya actitud frente al toro lo hizo ver a un torero como un semidiós; los siguió, imitó y supo que ése era su camino: sería matador de toros.

Es Salvador López, quien gracias a su afición ingresó a la escuela Ponciano Díaz a los 12 años y se empleó como repartidor de El Programa, revista que se distribuye en cada corrida y por la que los asistentes dan una cooperación voluntaria.

Al Niño, como se le conoce en el ambiente taurino, siempre se le dieron bien los debuts. Desde el día que hiciera su primer paseíllo en la plaza La Florecita cortó una oreja, luego le siguieron triunfos en Arroyo, La México y algunos otros cosos más.

Hoy, convertido en matador de toros, tiene la oportunidad de retomar esa senda triunfal luego de que en su confirmación en esta plaza no lo consiguiera, ya que actuará en la decimoprimera corrida de la Temporada Grande con el rejoneador Horacio Casas y los toreros a pie José Luis Angelino, Víctor Mora, Pepe López, Antonio García El Chihuahua y Luis Manuel Pérez El Canelo, que lidiarán a toros de Vistahermosa.

Chava es un torero distinto. Mientras a sus compañeros de profesión no les gusta ver los toros que han de lidiar, él prefiere verlos el día del embarque.

Muchas veces tu apoderado o gente que te acompaña trata de tranquilizarte, te hace ver cosas que no son y puedes llevarte una desagradable sorpresa. Prefiero mentalizarme y eso me ayuda a tener conciencia de que algún toro que no me guste es el que me puede tocar , comentó.

López manifestó que la corrida le pareció muy en tipo, bonita y de buenas hechuras, con tres astados castaños, dos negros y un cárdeno, amén de que tiene aceptación entre las figuras actuales y eso le da confianza en que puede embestir y permitir un triunfo importante para cualquiera de los participantes.

A pesar de que sólo enfrentará un burel, el diestro capitalino no se amilana. Se trata de un solo toro, una sola oportunidad de triunfo y hay que poner el doble de esfuerzo para hacer una buena faena y cortar dos orejas , aseguró.

La mirada se le pierde en el infinito, Chava recuerda su andar en el mundo del toro y dice: Me gusta venir a esta plaza, donde tomé por vez primera un capote, una muleta y vi mi primera corrida.

Vengo a soñar, a imaginar esa faena de ensueño, a vivir esa sensación indescriptible que te da el fundirte con un toro, en la que pasa de ser tu enemigo a convertirse en tu aliado y te da la posibilidad de pasar junto con él hacia la inmortalidad en este mundo maravilloso del toro , finalizó el diestro capitalino.