Hay goles que son recordados por su excelsa manufactura, otros son memorables por el estilo al fabricarlos, pero hay anotaciones que conquistan importancia por el valor histórico que tienen para un país. Ayer la Selección Mexicana de Futbol Femenil se hizo de su primer punto en un Mundial ante un rival imponente, Inglaterra, tras igualar 1-1.

Inglaterra sumaba 10 encuentros sin perder e inició este encuentro ganando: al minuto 21, Fara Williams ya había adelantado a las inglesas, pero las mexicanas con ese ímpetu y coraje que las caracteriza no tardaron en igualar.

La delantera Mónica Ocampo, ante más de 17,000 aficionados reunidos en Wolfsburgo, marcó un gol que le significó a la Selección Mexicana más que el empate 1-1 ante una potencia del futbol femenil como es Inglaterra.

El gol fue un aliciente para que el Tricolor enfrente, sin titubeos, sus siguientes duelos ante Japón y Nueva Zelanda, con la seguridad de que su alineación ha elevado el nivel futbolístico que tenía en el Mundial de 1999 en el que no superó la primera fase.

La diana de Ocampo, a 30 metros del arco inglés, podría ser tan memorable para México como el tanto hecho por Jaime Belmonte en aquel Mundial de Suecia 1958, en el que el Tricolor empató ante Gales y con el que ganó su primer punto en un Mundial Varonil.

Aquel gol de Belmonte estuvo acompañado de dramatismo, pues lo marcó en el último minuto del encuentro.

El tanto de Mónica no fue al último minuto, pero fue una diana perfectamente elaborada. La delantera, sin siquiera mirar al frente, mandó un tiro potente que pasó rozando las puntas de los dedos de la guardameta inglesa Karen Bardsley, quien se elevó más allá de los 1.81 metros que posee de altura, pero no pudo evitar que el esférico se incrustara en el ángulo izquierdo de la portería.

Quien tenga dudas de que la Selección Mexicana de Futbol Femenil se ha desarrollado, que revise las participaciones internacionales que anteceden a este Mundial. Las tricolores han participado en dos etapas clasificatorias, en un Mundial Sub-20, en el Torneo Olímpico de Atenas 2004 y se han fortalecido.

Belmonte fue apodado como El Héroe de Solna por aquel gol de valor histórico en el Mundial del 58 y si la Selección Femenil supera la primera fase por primera vez en la historia, a Mónica Ocampo también habría que adjudicarle este mote. (Con información de Llanely Rangel)