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Danell Leyva, con la mirada fija en el oro
El cubano-estadounidense, quien se coronó este año campeón del mundo en las barras paralelas, tiene en mente el oro en Londres 2012.

Haber nacido en Matanzas, Cuba, es para Danell Leyva un orgullo y ser estadounidense también , aseguró el gimnasta, quien se coronó el fin de semana en el all around varonil del Abierto Mexicano de la especialidad en Acapulco.
Su madre, María González, quizá jamás imaginó que al abandonar Cuba en 1993, con la firme aspiración de lograr una vida mejor para ella y sus hijos, encontraría en Estados Unidos un hogar para Danell, quien hoy representa a la nación de las barras y las estrellas en los campeonatos mundiales de gimnasia y ansía hacerlo también en los próximos Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Leyva, de 20 años, platicó con El Economista de sus inicios en el deporte y de sus expectativas para el próximo año en la capital británica.
El próximo año será un año importante para todos los atletas de alto rendimiento, pues se disputarán los Juegos Olímpicos en Londres 2012
¿Cuál es tu expectativa para dicha competencia y qué significará competir en ellos?
Mi meta profesional es ganar las Olimpiadas. Estoy trabajando desde hace tiempo para eso. Quiero que mi rutina en barras paralelas sea vista en todo el mundo, quiero llevarme el oro olímpico. Es uno de los objetivos de mi carrera en el corto plazo y trabajaré para conseguirlo.
Eres una de las grandes figuras en la gimnasia artística en Estados Unidos, campeón del mundo y seguramente una de las esperanzas olímpicas para tu país. ¿Cómo iniciaste en la gimnasia y qué te llamó la atención de este deporte?
Fue un día que Yin, mi padrastro, fue a ver a mi mamá a casa. Aún no estaban juntos, pero recuerdo que llevó unos videos de gimnasia. Yo tenía como tres años. Ellos estaban en el sofá y yo tenía el televisor frente a mí. Yin puso el video, yo me quedé sentado mirando, no recuerdo bien quién era el gimnasta, pero al verlo me sorprendí.
Me gustó la sencillez que parecía tener el deporte, la manera tan espectacular de volar y de pasar por las barras paralelas, la fuerza en los músculos de los atletas. Cuando terminó el video, yo volteé y les dije a mi mamá y a Yin yo quiero ser como ellos, eso es lo que quiero hacer .
Hoy, eres campeón del mundo en barras paralelas. ¿Qué significa para ti haber conseguido este logro en lo personal y en lo profesional?
Poder representar a mi país es lo más grande, es un gran privilegio, no sólo porque es mi patria, sino porque como yo no nací en Estados Unidos me han aceptado y apoyado, lo cual es para mí un tremendo sentimiento y una tremenda emoción. Haber logrado el campeonato del mundo es algo inexplicable, casi irreal, bien emocionante.
Desde tu experiencia ¿cuál consideras que es la clave para llegar tan lejos y ser uno de los mejores del orbe?
No existe una clave como tal. Son muchas cosas juntas, pero principalmente la preparación es lo único que te puede llevar a lo que tú quieres, tener la mente fuerte y siempre tener tus metas bien fijas en la mente.
Tu padrastro, Yin Álvarez, es además de tu guía, tu entrenador y siempre celebra tus logros con mucha efusividad. ¿Cómo ha influido su figura en tu desarrollo personal y profesional?
Más que mi padrastro es mi papá. Su apoyo ha sido muy importante porque me da mucha energía, mucha fuerza y mucha confianza en mí. Siempre he querido ganar, pero él me ha enseñado que cuando quieres algo debes creerlo para que salgan las cosas.