Cruz Azul se convirtió en el monarca de la Copa MX, un torneo que ganó por última vez en el Clausura 2013.

En la casa de Monterrey se impusieron 2-0 con goles de Elías Hernández (33’) y Martín Cauteruccio (52’) y así obtuvieron su cuarta estrella en este torneo, bajo la era del entrenador portugués Pedro Caixihna y del director deportivo, Ricardo Peláez.

Cruz Azul se proyecta como un equipo que reboza confianza. Un proyecto que se mira exitoso. Un club que recupera autoestima. ¿Doblete? Por qué no.

La Máquina - que no gana la liga desde diciembre de 1997- gana su segunda copa en cinco años, pero ahora lo hace con fortaleza anímica y futbolística, y además aspira a la liga que en unas semanas inicia su fase final.

La afición como hace tantos años no ocurría, está animada y orgullosa de su club.

Las estadísticas también tienen motivos, los fans han regresado a las tribunas, el club justifica sus fichajes y la era Caixinha y Peláez da su primer título.

Nada de excentricidades y una imagen que describe la complicidad: Caixinha caminando para recibir la medalla del título abrazado de Ricardo Peláez y luego se sumó Guillermo Álvarez, el presidente del club abrazándolos.

Rayados, pierde su tercera final en casa, fueron dos de liga y ahora una de Copa.

Caixinha ganó su último título copero en el Apertura 2014 con Santos Laguna.

El siguiente capítulo para el nuevo campeón de Copa es Pumas, que lo espera el domingo en el estadio Olímpico Universitario. Pumas sólo  le ha ganado a Cruz Azul una vez en los últimos cinco juegos.