El equipo de Pedro Caixinha demostró que tiene respuestas dentro y fuera de su once inicial. Su equipo titular dominó el primer tiempo, pero no pudo reflejar su dominio en el marcador. Pero cuando requirió goles, los encontró en la banca.

Empezó con el cambio de Gerardo Flores por Martín Cauteruccio. Un lateral, por un delantero que tratara de abrir la defensa de los visitantes. El mismo Caixinha valoró ese movimiento tras el partido al que describió como el que le dio la llave para conseguir la victoria. Y así fue. Cauteruccio fue un dolor de cabeza para el Puebla de Meza que no encontró la fórmula para detenerlo.

Pero fue Andrés Rentería, su segundo cambio, quien abrió el marcador cuando los celestes mostraban síntomas de desesperación. El volante colombiano, el mismo que el portugués debutó en México cuando ambos militaban en Santos Laguna, remató de cabeza para abrir la férrea defensa poblana.

Luego las oportunidades vinieron en cascada. Milton Caraglio marcó el segundo desde la vía penal al 90. Y, un minuto después, Elías Hernández cerró el marcador con un tiro al ángulo izquierdo, inalcanzable para el uruguayo Nikola Vikonis, arquero que hizo su debut en el fútbol mexicano.

Partido Cruz Azul-Puebla

Caraglio, Rentería y Hernández llegaron este semestre a La Noria, como refuerzos de la dupla que ahora conforman Ricardo Peláez, en la presidencia deportiva, y el mismo Caixinha quien se mantuvo como entrenador pese a que no calificó a la liguilla el semestre pasado.

La afición cruzazulina despidió con aplausos a su equipo, que fabrica ilusiones para tratar de calificar a la liguilla y, quizá para alcanzar el campeonato, ese que se le ha negado en lo que va del siglo XXI.

Esas ilusiones incrementaron hoy, con su buen inicio en el Apertura 2018.