Aranza Vázquez sale del agua con una sonrisa, voltea a la cámara y levanta ambos puños como símbolo de triunfo. La clavadista de 18 años es parte del relevo generacional de una de las disciplinas más exitosas de México. Parte de los logros de los atletas nacionales recae en el apoyo financiero que la disciplina recibe de las instituciones públicas, estatales y federales, de la expansión del deporte en los diferentes estados, de la implementación de estructuras multidisciplinarias y del talento de distintas generaciones.

Los clavadistas mexicanos se encuentran en Tokio disputando la Copa del Mundo, donde, al 3 de mayo, han logrado acumular cuatro plazas olímpicas, para un total de 10 (seis obtenidas con anterioridad en diferentes procesos olímpicos) de 12 disponibles. A falta de las pruebas individuales, México está a dos preseas de tener representación completa en la justa veraniega.

La disciplina de clavados ocupa un lugar privilegiado en el deporte nacional, pues es la que más medallas olímpicas ha cosechado para nuestro país, con 14 en total. Juan Manuel Rotter, especialista en deporte público y privado en México y director de Corporate Games, señaló que la Federación de Natación destina el 75% de los recursos que recibe de la Conade a los clavados, mientras que el resto se divide entre las otras disciplinas como natación, nado sincronizado, natación en aguas abiertas y waterpolo.

Además de esto, cada estado invierte en diferentes proyectos de capacitación, fogueo e infraestructura, para contribuir al desempeño de sus atletas. Ejemplo de ello es que, hasta antes del incendio del verano pasado en el CODE Jalisco, la entidad contaba con dos centros de entrenamiento de primer nivel.

El especialista le atribuye el éxito de México en la disciplina, por una parte, al proyecto de Olimpiada Nacional, competencia anual de talentos juveniles en todo el territorio:

"(Ahí es) Donde más estados empezaron a invertir con equipos, instalaciones y entrenadores. Empezó a descentralizarse, ya no nada más estaba el desarrollo de los clavados basado en la Ciudad de México con el Instituto Mexicano del Seguro Social, sino que empezaron a sacar mucho talento también entidades como Jalisco, Nuevo León, Baja California, Guanajuato, Veracruz y Baja california Sur".

Por otro lado, señala que además de contar con entrenadores, se ha aprendido a trabajar a nivel estatal con profesionales de las ciencias aplicadas como médicos, nutriólogos y psicólogos.

“Los estados lo están haciendo de manera sistemática, apoyando a los atletas juveniles con este respaldo y llegan mejor preparados a ciertas edades".

En el actual mundial, México está compitiendo con una camada de atletas experimentados encabezada por Paola Espinoza, Yahel Castillo, Jahir Ocampo,  ambos por encima de los 30 años, e Iván García de 27, que forman equipo con jóvenes promesas del deporte como Randal Willars, (19), Melany Hernández (22), Juan Celaya (22), Aranza Vázquez (18), Alejandra Orozco (24), Rodrigo Diego (24), Gabriela Agúndez (20) y Montserrat Gutiérrez (18).

Tras la obtención de las plazas olímpicas, la Federación Mexicana de Natación hará un selectivo interno para ponerle nombre y apellido a los boletos nacionales de cara a Tokio 2020.

De acuerdo al registro del ranking 2020 de la Federación internacional de Natación (FINA), Juan Celaya es el hombre mejor posicionado a nivel mundial en la vigésima posición en trampolín de tres metros e Iván García en la plataforma de 10 (#23); en la rama femenil, Alejandro Orozco ocupa el puesto número 27 en la plataforma de 10 metros, mientras que Melany Hernández ocupa el escalón 34 en el trampolín de tres.

Así mismo, México se encuentra ubicado dentro de los 10 primeros países en la competencias por equipo, tanto mixtas, como en las ramas varonil y femenil.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx