Jürgen Klopp quebranta el tradicionalismo del futbol, tiene fe en la ciencia, luce un aspecto desaliñado, es de mente abierta y no teme expresar sus puntos de vista en temas tabúes. Lo anterior le ha traído excelentes resultados: ganó todo en Alemania, una Champions League con el Liverpool y más recientemente el título de Liga con una cifra récord de puntos entre el primer y segundo lugar, además su carisma lo ha llevado a ganarse el cariño y reconocimiento de aquellos que lo conocen.

Desde su época como jugador en segunda división reconoció su talento táctico dentro del campo, no así sus habilidades como futbolista. El alemán estudió Ciencias del Deporte y tiene predilección por aplicar el método científico e innovar en sus entrenamientos: llevó la Footbonaut al Borussia Dortmund, una máquina capaz de medir velocidad, reacción, porcentaje de aciertos y el método Life Kinetik, entrenamiento que potencia la actividad cerebral de los jugadores y mejora su capacidad de reacción.

Además se rodea de especialistas para obtener todo el rendimiento posible de sus futbolistas. En el plantel cuenta con analistas de rivales, analistas post partido, rehabilitación y fitness, en psicología, nutrición y entre los más extravagantes se encuentra el danés Thomas Gronnemark, especialista en saques de banda que contrató en 2018.

Klopp renueva el uso del sistema de video en los entrenamientos y los partidos, es preciso y metódico, creando así confianza en los jugadores pues saben que cada variable está controlada, incluso Sadio Mané llegó a externar fe ciega en el entrenador al que considera el padre del Liverpool.

La personalidad del entrenador alemán no es menos disruptiva y aunque no le tiene afecto a las redes sociales, se expresa con libertad. En distintas ocasiones ha revelado ser una persona de izquierda aunque nunca sería un personaje de la política. En su momento dio a conocer su opinión en contra del Brexit. No por ello peca de soberbia, cuando se le preguntó acerca de sus preocupaciones por la pandemia prefirió dejar las opiniones a los especialistas en la materia:

“Lo que no me gusta para nada es que la opinión de un entrenador de futbol sobre un tema tan serio como éste sea importante. No es importante lo que una persona famosa diga. Tenemos que hablar de cosas tan importantes como se debe. No personas como yo, que no saben del tema”.

Klopp tampoco es el tradicional entrenador que va vestido de traje a los juegos The Guardian, compartió la respuesta del entrenador al ser interrogado sobre su outfit por un joven refugiado de Albania con aspiraciones a director técnico.

“Era un jugador y al día siguiente era el entrenador. En mi vestuario estaba el chándal del tipo que tenía el trabajo dos días antes. Ni siquiera me quedaba. Estaba concentrado en el juego. Nunca pensé en cómo me veo. Sé que no es demasiado bueno porque estamos trabajando en público, pero cuando llegué a Borussia Dortmund pensé: ‘Tal vez tengo que cambiarme’. Estuve un rato usando jeans y una camisa. Pero no me sentía cómodo”.

Para el alemán lo importante es ser él mismo como entrenador y que su trabajo refleje su alma.

“Vestirse es una parte de nuestro personaje. Usa lo que quieras, pero no lo conviertas en lo más importante. Al final, el juego es lo que cuenta. Pero no te preocupes: puedes ser campeón mundial con un traje o un chándal. Solo tienes que estar cómodo”.

[email protected]