Chelsea firmó su venganza ante Manchester United en un nuevo duelo espectacular (5-4) que contempló en Stamford Bridge nueve goles, una lucha sin fin, tiempo extra incluido, que llevó al conjunto de Roberto Di Matteo a los cuartos de final de la Copa de la Liga.

Tras el choque entre Arsenal y Reading del martes, Chelsea y Manchester United brindaron un enfrentamiento con toda la esencia de la competición. A partido único. A pecho descubierto.

Fue United el que, metido en la dinámica del pasado domingo en la que propinó a Chelsea su primer revés liguero, se adelantó con el gol del galés Ryan Giggs a los 22 minutos; sin embargo, el brasileño David Luiz, al transformar un penal, estableció el empate, deshecho al borde del intermedio por medio del mexicano Javier Chicharito Hernández.

La presión del equipo de Di Matteo tras el descanso tuvo sus frutos y Gary Cahill llevó otra vez el equilibrio. Una gran acción del portugués Nani elevó la euforia de Alex Ferguson.

ManU tuvo la victoria en la mano. Se consideró vencedor. Pero en el tiempo añadido, Eden Hazard recuperó la tensión al partido, que llevó a la prórroga.

Fue en el tiempo extra cuando Chelsea se puso por delante por primera vez. Daniel Sturridge y el brasileño Ramires pusieron tierra de por medio. La eliminatoria dio un giro. Hasta que un esfuerzo, una bocanada final, dio para que Ryan Giggs marcara de penal el cuarto de United, sin tiempo para remontar.