Guadalajara. Considerado como la obra más importante construida para los Juegos Panamericanos, el Centro Acuático Scotiabank, que fue oficialmente inaugurado ayer en Guadalajara, intentará colocarse entre los complejos más importantes del orbe pese a no igualarse en los presupuestos y materiales a los grandes complejos del mundo como el Cubo de Agua, el Centro Acuático de Dubai o el que será sede los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Pese a que expertos de la Federación Internacional de Natación (Fina) la consideraron el segundo mejor del mundo, esta instalación se asemeja apenas en lo básico a los mejores centros acuáticos del planeta. Es la más completa de América Latina y aspira a organizar, además de ser la sede en los Panamericanos, los mundiales de Natación en el 2015 o el 2017 y arrebatarles protagonismo a los gigantes.

De acuerdo con los estatutos de la Fina consultados por El Economista, requiere para competencias internacionales que las albercas tengan forzosamente medidas estándares (50x25 metros) además de áreas de entrenamiento para los atletas.

Pero el centro acuático donde en octubre próximo se disputarán las competencias de natación, waterpolo, clavados y nado sincronizado cuenta con los materiales básicos en su construcción.

Según Omar Hernández, jefe de taller del área de Infraestructura deportiva del Copag, se intentó emular las características tecnológicas del recinto chino, Cubo de Agua, pero con materiales que cuestan 10 veces menos de lo que costaron los de Beijing .

Cuenta con una alberca de iniciación y otra de preparación, una más de competencia y una fosa de clavados. Tiene un sistema de calefacción de 56 bombas de calor las cuales permiten que la temperatura de agua esté distribuida. Estos equipos son los mismos que utiliza el Cubo de Beijing aunque no son de la misma marca pero tienen la misma función , explicó Hernández.

La capacidad de este recinto, que tuvo un costo aproximado a los 32.1 millones de dólares (380 millones de pesos), es de 5,000 personas.

Los mejores del mundo

El complejo Scotiabank tiene como rivales a monstruos arquitectónicos que destinaron más de 400 millones de dólares en su construcción. El Cubo de Agua de Beijing, donde se llevaron a cabo las competencias olímpicas en el 2008, es considerado el mejor del planeta por su tecnología y sustentabilidad.

Este inmueble tiene como techo 3,000 membranas hechas de Poli-Tetra Fluoro Etileno (PTFE), material que cuenta con una alta resistencia a los rayos ultravioleta y es 100 veces menos pesado que el vidrio, además que deja pasar más luz y es aislante.

Cuenta además con un sistema de iluminación constituido por LEDs y su sistema de agua en las regaderas está diseñado para reciclar el agua y reutilizarla en los baños y limpieza del piso que ahorran unos 70,000 metros cúbicos. Costó 155 millones de dólares y tiene una capacidad de 17,000 espectadores.

Complejo deportivo Dubai

Este recinto tiene como característica principal ser multiusos pues sus albercas pueden ser cubiertas para practicar otros deportes como el basquetbol y el volibol.

El complejo incluye vestidores para 400 atletas, cuartos para árbitros y control automático, un área principal de recepción, un área VIP, salones de usos múltiples, gimnasio, piscinas de entrenamiento y otras facilidades. Tuvo un costo de 300 millones de dólares y puede albergar a 3,000 espectadores.

Centro Acuático Olímpico Londres

El recinto que albergará las competencias acuáticas de los próximos Juegos Olímpicos tiene un espectacular techo en forma de onda que asemeja a una mantarraya y mide 160 metros de largo por 80 de ancho.

Está realizado con materiales 100% reciclables. Está rodeado de un centro que le proveerá de energía eficiente y bajas emisiones de carbono mediante el uso de nuevas tecnologías, como las calderas de biomasa y un calor de refrigeración combinado y la planta de energía para capturar el calor generado para producir electricidad.

Para responder a los efectos de la nieve, el viento y los cambios de temperatura, el techo está diseñado para compactarse, voltearse o contraerse.

Tendrá capacidad para 17,500 espectadores con un costo de 435 millones de dólares.